Fitch mejoró la calificación de la deuda soberana de Argentina, tras reconocer avances en la economía y afirmar que el país podrá conseguir financiación para hacer frente a sus compromisos de deuda.
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SUSCRIBITELa mejora posiciona al país en una zona de mayor elegibilidad para inversiones.
Fitch mejoró la calificación de la deuda soberana de Argentina, tras reconocer avances en la economía y afirmar que el país podrá conseguir financiación para hacer frente a sus compromisos de deuda.
De esta manera, elevó la nota de riesgo crediticio a largo plazo en moneda extranjera y local a ‘B-‘ (altamente especulativa), desde ‘CCC+’ (riesgo crediticio sustancial), con perspectiva estable.
"La calificación de Argentina refleja una mejora estructural en los saldos fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas de divisas y nuestra expectativa de que el gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda", dijo el comunicado oficial.
La agencia aclaró que la nota "se ve limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles crisis de confianza, a las que Argentina ha sido particularmente vulnerable, así como por una alta inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica".
Entre otros aspectos, la firma internacional valoró en forma positiva las reformas estructurales impulsadas por el presidente Javier Milei.
"Su administración ha logrado importantes victorias legislativas, como la reforma laboral, las modificaciones a la Ley Nacional de Glaciares que flexibilizan las restricciones ambientales a la minería y un presupuesto para 2026 que mantiene una sólida base fiscal", advirtió Fitch en un informe.
También resaltó que "la posición externa de Argentina ha mejorado estructuralmente, ya que el país se ha convertido en un exportador neto de energía, lo que fortalece su resiliencia ante la actual crisis mundial de precios de la energía".
Asimismo destacó el aumento de las reservas monetarias y el superávit primario en las cuentas públicas, aunque alertó que "la debilidad de la actividad económica y los ingresos tributarios en el primer trimestre de 2026 plantean un panorama más complejo para la situación fiscal este año".
Fitch observó que los vencimientos de deuda de Argentina "siguen siendo considerables", con compromisos solo por bonos en moneda extranjera que ascienden a 9.800 millones de dólares en 2027.
También admitió que el proceso de desinflación "encuentra resistencia" y que hay un crecimiento "desigual" entre los diversos sectores económicos.
La mejora en la calificación de la deuda pública de la Argentina significa un avance hacia la posibilidad de que se concrete una caída en el riesgo que le abra al Gobierno nacional la posibilidad de volver al mercado de capitales para refinanciar vencimientos.
Los grandes inversores internacionales tienen restricciones para destinar sus fondos a instrumentos que no cumplen con un determinado estándar crediticio, con el objetivo de preservar el patrimonio de sus depositantes.
Por eso están obligados a hacer inversiones sólo en activos de alta calificación.
El anuncio acerca al país a la zona en la que puede ser elegible para proyectos de inversión. Así se lograría una baja del riesgo país, lo que abarataría el crédito para empresas y bancos, que a su vez podrían disminuir la tasa de interés de endeudamiento y la oferta de préstamos.
Ftich sostuvo que los cambios han permitido que el país se convierta en un exportador neto de energía, lo que fortalece su capacidad para enfrentar variaciones de precios internacionales.
A pesar de las mejoras, la entidad advierte que la posición de liquidez internacional sigue siendo baja y que la economía enfrenta una alta inflación y un historial de inestabilidad.
Aunque la inflación mensual subió al 3,4% en marzo de 2026, se prevé que caiga por debajo del 2% para finales de año.
El reporte también señala que el crecimiento económico es desigual, concentrándose en minería, energía y agricultura, mientras sectores como la construcción se han estancado.
Para 2026 se proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3,2%, lo que marcaría el segundo año consecutivo de expansión.
Finalmente, los vencimientos de deuda en moneda extranjera para 2027 se consideran considerables, ascendiendo a US$ 9.800 millones en bonos.
