El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, aseguró que no habrá empleo formal si no se soluciona la litigiosidad del mercado laboral.
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SUSCRIBITEEl referente industrial criticó la legislación actual y afirmó que el sistema fracasó.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, aseguró que no habrá empleo formal si no se soluciona la litigiosidad del mercado laboral.
Y sentenció que el sistema actual fracasó en la generación de empleo.
“Hay PyMEs que entran en crisis y quiebra por un juicio laboral. Empresas bloqueadas que pierden su capacidad de organizar su producción y sostener la operación cotidiana", manifestó el directivo en el plenario de comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado.
"El primer mensaje es directo: si no atacamos la litigiosidad, no vamos a destrabar el empleo formal”, dijo Rappallini.
Y continuó: “Un sistema que convierte el conflicto en regla termina generando un mercado del trabajo fragmentado, alguno dentro, muchos fuera y un porcentaje enorme en la informalidad".
Al respecto, ejemplificó que en “15 años no” se generó “empleo formal” y afirmó que la “informalidad" se ubica "alrededor del 45%”.
“En algunos sectores es mucho más. Millones de personas están sin estabilidad, sin cobertura, sin trayectoria laboral, sin capacitación estructurada. Y lo más importante de todo: sin futuro previsional”, reflejó.
Para Rappallini, el "régimen actual fracasó para generar empleo formal y reducir la informalidad".
“Ese fracaso tiene consecuencias sociales: estancamiento, informalidad, salarios bajos, baja productividad y un país que se acostumbra a que un trabajo formal sea la excepción y no la regla”, describió.
Y exclamó: “El corazón del problema es la litigiosidad laboral y la crisis del sistema de riesgo del trabajo. Hoy el sistema está en crisis".
"La siniestralidad bajó un 70% en los últimos 10 años, las empresas invirtieron, mejoraron procesos, incorporaron tecnología y así, todavía, el sistema se volvió cada vez más conflictivo”, explicó Rappallini.
En esa línea, aludió a la tasa de juicio entre la Argentina y Chile: "Los números son contundentes: hay más de 300.000 juicios en curso en el sistema de riesgo del trabajo. La tasa de judicialización llega a niveles irracionales".
“En la Argentina tenemos 114 juicios cada 10.000 juicios; en Chile solo seis cada 10.000. Cada juicio no es un expediente, es incertidumbre, costos crecientes, es energía y, sobre todo, una señal negativa para contratar”, sintetizó.
