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PYMES y el momento no deseado: “Estás despedido”

7 de diciembre de 2022 - 11:38

Por Guso Saint Martin. Terminar la participación de una persona en una empresa cuando esta es una PYME puede ser un gran problema para las finanzas de la misma. No ejecutar el despido, también.

Esta paradoja recurrente en la gestión PYME nos lleva a reflexionar sobre qué hacer y sobre qué daño es peor.

Manejo de situación

Las empresas que hacen la diferencia tienen una visión compartida arraigada en cada persona del equipo.

Esto se para en tres ideas simples:

1) Todos tienen que entender el negocio.

2) Todos deben entender que las metas individuales son claves para los logros de la empresa.

3) Todos deben ver a la visión de la empresa como un futuro posible.

Si estas tres patas del negocio ocurren, ninguno trabaja para el sueño del otro. Estamos frente a una visión compartida, todos ven lo mismo. Todos ven el mismo futuro. Risas y sonrisas.

Entonces, la visión de la empresa es la visión de sus equipos de trabajo.

Un sueño colectivo nutrido por la gestión individual no es más que empowerment.

Y el empowerment es poder a la gestión individual para que crezca el equipo.

El equipo y las personas que lo conforman forman una línea de coherencia para construir el camino que los llevará al futuro.

De los tres puntos que marqué, el primero es esencial y no ocurre siempre.

Esto tiene que ocurrir siempre y para que eso ocurra tiene que ser un objetivo de la gestión en toda la escala jerárquica.

De arriba para abajo todos deben entender el negocio y explicarlo a su equipo.

Si esto no ocurre luego de un tiempo, esa persona no es para ese equipo.

Si la empresa tiene por delante construir el camino para logros desafiantes no puede apostar su futuro mejor a nadie que no entienda el negocio o que no vea que es parte de un entramado que termina siendo el resultado general de la empresa.

Esta persona no solo dará un rendimiento individual pobre, sino que será contaminante al rendimiento de general y con un impacto directo frente a quienes tiene cerca.

Esta es una de las paradojas de las PYMES frente a leyes laborales, frente a no contar con los recursos para despedir.

Pero, potencialmente, el lucro cesante que puede sufrir la empresa es invaluable dejando que su cultura se vea contaminada por personas que no encajan o son improductivas.

Estas personas y su gestión son un peso extra en las paredes, como si pusieras un jacuzzi en la terraza.

No se va a venir abajo el techo, pero con el tiempo aparecerán grietas, filtraciones, goteras, manchas de humedad, todo producto del peso del jacuzzi sobre las estructuras del negocio y es ahí, cuando el arreglo es irremediable, es justo que será más caro.

Recursos humanos

El equipo de alta performance eleva los estándares de acción de manera periódica y los no comprometidos quedan rezagados, muchas veces el equipo mismo los expulsa orgánicamente.

Es lo mejor que pueda pasar y que todo ocurra de manera fluida, sin conflictos, ni resoluciones judiciales. Es el escenario ideal, que pasa muchas veces, pero, desde ya, no siempre.

Los ejemplos de no entender el negocio pueden ser muchos y visuales en acciones muy simples: como que un camión salga para hacer la entrega y se dejen el remito. Como que el estándar de limpieza de una planta no sea el adecuado para una empresa de comida.

El punto es que en cada segmento de mercado hay personas que trabajan desconociendo lo básico del negocio o bien, no dándole importancia, lo cual es, aún, más peligroso. Sobre todo cuando un jefe de planta no es riguroso con el estándar de limpieza.

Lo peor que puede hacer la empresa es normalizarlo, de arriba para abajo el orden y la rigurosidad con los estándares de la visión del futuro, tienen que dejar en rojo esa gestión permisiva con los resultados no deseados.

Si no son cómplices de una dinámica anti productiva que terminará afectando a la rentabilidad de la empresa.

El que no la ve, se queda afuera.

El que no evoluciona se queda en una versión no actualizada de su propia gestión que lo llevará al infierno de hacer más de lo mismo y haciendo más de lo mismo, caerá en los mismos resultados, sumando frustración por no poder hacer la diferencia.

Cayendo en un loop degenerativo de la gestión que impacta en la confianza interna y la que se genera para con otros.

Como es un intangible del negocio, no se toma como una inversión relevante, en revertir esta contaminación anti productiva. Un despido puede ser una inversión para el futuro.

Siendo siempre la opción menos deseada, porque en definitiva es una persona que no supimos incorporar de manera efectiva o bien, una errónea visión en la entrevista de admisión.

Es un resultado negativo. Pero, debemos asumir resultados negativos para revertirlos y ahí es que debería pensarse como que se está invirtiendo en tecnología o una nueva línea de producción y gestar un cambio que impacte en la performance y luego en la facturación.


Guso Saint Martin es consultor organizacional PYME en gestión del cambio y coaching ontológico. Lanzó el ebook “Monsters in the Company”

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