El productor, Guillermo Draletti, pintó un panorama de la situación que atraviesa el rubro, en el contexto de una presión inflacionaria que sigue en alza.
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SUSCRIBITEEl productor, Guillermo Draletti, pintó un panorama de la situación que atraviesa el rubro, en el contexto de una presión inflacionaria que sigue en alza.
En ese sentido, el referente del sector manifestó: que “somos el eslabón más débil de la cadena”.
El trabajo en el tambo “es muy comprometido, no puede parar, no se puede dejar de ordeñar una vaca por más que nos bajen los precios, que nos aumenten los costos, que no se hagan los caminos que se necesitan o que no esté la infraestructura para sacar el producto”.
En una entrevista radial, Draletti subrayó: “Somos 12 mil también dispersos en 5 provincias” y “no nos juntamos bajo un techo para manifestar, es muy difícil hacer eso”, porque el trabajo en el tambo requiere de “estar todos los días”.
El tambero aclaró que “el tambo es un sanatorio en el medio del campo donde hay 200 parturientas y es altamente intensivo” y ahora que “todos los costos están subiendo y se hace difícil la comercialización mundial”.
Al respecto, remarcó que eso se puede ver en que “está muy alta la leche en polvo que es un parámetro mundial para el comercio internacional”.
Draletti aseguró que “actualmente el litro de leche anda en los $37 según tranquera de tambo”, exhibiendo una gran diferencia entre lo que recibe el productor y lo que abona el público.
A su vez, aseveró que “la única ventaja que tiene la lechería es cobrar un poco más seguido que la cosecha, pero todo lo demás son desventajas y en general cuando hay a alguien a quien cargarle los problemas es al tambero”.