Un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario enfatizó que ese sector es fundamental para la economía nacional, ya que por cada puesto de trabajo creado en actividad, se originan 2,5 puestos en toda la economía.
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SUSCRIBITEUn estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario enfatizó que ese sector es fundamental para la economía nacional, ya que por cada puesto de trabajo creado en actividad, se originan 2,5 puestos en toda la economía.
El trabajo realizado por Julio Calzada y Patricia Bergero del Departamento Económico de la BCR tomó datos de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).
Según esta entidad, la Argentina ocupó el 9° lugar como exportador de harina de trigo en el año 2015 en el mundo, al participar con 3,5% del comercio global medido en toneladas y 3,1% si se lo toma en dólares.
"Es un sector clave para la economía nacional; mientras que por cada peso que crece la actividad se generan tres pesos nuevos en toda la economía, tiene un multiplicador del empleo de 2,5", remarcaron los analistas de mercado.
Hay otros indicadores que proporciona la Federación Argentina de la Industria Molinera "que resultan también significativos: es un sector que tiene la característica de multiplicar el valor de cada tonelada de trigo al transformarla en panificados, pastas frescas y galletitas", analizaron.
"Una tonelada de harina convertida en productos panificados, hace que su valor se multiplique por 7,5. En pastas alimenticias por 8 y en galletitas el valor se multiplica por 10", expresaron.
En el año 2016, Argentina tuvo una producción de 4.352.000 toneladas de harina de trigo, exportó cerca de 625 mil toneladas y destinó al consumo interno alrededor de 3,7 millones de toneladas.
"Por lo tanto, el consumo anual por habitante de harina de trigo en Argentina fue de aproximadamente 86 kilogramos por habitante", resaltaron.