Los representantes del sector cárnico afirmaron que este flagelo limitará la expansión del sector, que ya experimenta una evasión fiscal de unos 1.080 millones de dólares.
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SUSCRIBITELos representantes del sector cárnico afirmaron que este flagelo limitará la expansión del sector, que ya experimenta una evasión fiscal de unos 1.080 millones de dólares.
El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC) graficó que la cadena productiva tiene informalidad impositiva, sanitaria, comercial, previsional y ambiental.
"Eso constituye la verdadera barrera para la llegada de nuevas inversiones en la producción y en la industria, impidiendo que la cadena de valor exprese todo su potencial económico. Y perjudica la creación de empleos, mayores recursos para el estado y mejores productos para la población", informaron los empresarios.
Según los exportadores, la cadena bovina enfrenta una "oportunidad única" para su desarrollo que podrá aprovecharla sólo si se soluciona el eterno problema de la evasión.
Al respecto, Mario Ravettino, presidente de la entidad, remarcó: "Entendemos que este es el momento perfecto para que el Gobierno adecue las reglas y haga el control necesario para que los actores de la cadena las cumplan".
El dirigente admitió que tras "años de políticas públicas equivocadas" las recientes medidas como la eliminación de retenciones, adecuación del tipo de cambio y remoción de barreras a la exportación servirán para reubicar al sector en la senda de crecimiento.
Pero puntualizó que la informalidad del sector se ve en la existencia de "actores inescrupulosos" en toda la cadena: la producción ganadera, en la industria frigorífica, y la comercialización de ganado y carnes.
Esos sectores logran beneficios extraordinarios a partir de la evasión del IVA, de los impuestos a las Ganancias, Ingresos Brutos y cargas sociales, además de tasas municipales, sentenció el referente del sector.
Las prácticas más comunes de evasión son la venta informal "en negro", la reducción del precio y del peso "achiques" y el "cambio de categoría", donde se declara la venta de animales de categoría inferior.
Respecto a la evasión de cargas sociales, la misma se concreta empleando personal no declarado, o pagando complementos de sueldo "en negro"; además, dijo el empresario, la disparidad salarial entre los frigoríficos "atenta seriamente el bienestar laboral de los trabajadores".
También denunció evasión sanitaria, que genera competencia desleal en perjuicio de las empresas formales que cumplen con todas las normas para preservar la inocuidad de las carnes, existiendo la posibilidad de afectar la salud de los consumidores.
Y la violación de las normas comerciales, por ejemplo el peso mínimo de faena y la utilización de matrículas irregulares, está asociada a las otras formas de evasión, con el agravante de que se falsea documentación pública al subdeclarar el peso en los romaneos (registros).
Todas esas prácticas distorsivas en la cadena de valor tienen un valor de 6 pesos por kilo de res en gancho, es decir unos 40 centavos de dólar por kilo, según los analistas sectoriales.
Dado que la producción proyectada para el próximo ejercicio seria de 2.700.000 toneladas, la evasión rondaría en los 1.080 millones de dólares.
