Lo dijo el presidente Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, quien embistió contra los supermercados por remarcar sus precios un 50 por ciento.
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SUSCRIBITELo dijo el presidente Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), Miguel Schiariti, quien embistió contra los supermercados por remarcar sus precios un 50 por ciento.
El directivo esgrimió que el kilo de asado no puede ni debe llegar a esos valores en ninguna carnicería del país.
E instó a los consumidores a darse cuenta que si le cobran más, les están "robando" por lo que deberían dejar de comprar para que bajen los precios.
La respuesta empresarial llega luego de que el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, dijera en rueda de prensa: "El otro día fui al supermercado y vi el asado a 140 pesos, eso es excesivo".
Para Schiariti, el funcionario gubernamental "es un hombre que no hace las compras con frecuencia, por eso compra carne en el supermercado, donde habitualmente el producto es un 20% más caro que en cualquier otro lado y ahora está más por encima".
El dirigente industrial replicó que el kilo de asado tendría que costar "entre 80 y 90 pesos" en las carnicerías, porque "95 ya sería una exageración".
Según el titular de CICCRA, los empresarios supermercadistas tienen una política de precios que la industria no entiende dado que cuentan con márgenes de rentabilidad del 50%.
Schiaritti remarcó que un carnicero -quien debe enfrentar los gastos de personal y el alquiler- tiene una carga tributaria cercana al 30%.
Además, remarcó que los supermercados compran directamente a los productores por lo que saltan la intermediación de los matarifes y frigoríficos y evitan el pago de Ingresos Brutos en esa parte de la operatoria. .
Por otro lado, el empresario anticipó que el precio del kilo de asado va a caer de manera significativa, porque la gente empieza a darse cuenta que "le están robando" y porque terminado febrero habitualmente cae el consumo de ese corte.
El año pasado los argentinos comieron 1,2 por ciento más de carne que en 2014; hoy se consumen 117 kilos de proteína animal por año: 60 kilos de carne vacuna; 45 de pollo; 12 a 14 kilos de cerdo; y el resto es un poco de pescado y ovino.
"Entonces, si aumenta el precio de la carne vacuna hoy ya no representa ningún sacrificio dejar de comerla para reeemplazarla por cualquiera de las otras carnes, que han aumentado sus precios de manera razonable", opinó Schiariti.