La inflación interanual de Uruguay llegó a 3,16 por ciento en el mes de abril y de esa forma volvió a colocarse dentro del rango de tolerancia fijado por el Gobierno, teniendo en cuenta que en marzo había estado por debajo.
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SUSCRIBITERopa y calzado, servicios públicos, combustibles y Transporte lideraron el ajuste.
La inflación interanual de Uruguay llegó a 3,16 por ciento en el mes de abril y de esa forma volvió a colocarse dentro del rango de tolerancia fijado por el Gobierno, teniendo en cuenta que en marzo había estado por debajo.
Así lo reflejó el informe del Índice de Precios del Consumo publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
La variación mensual del costo de vida fue de 0,54 por ciento y la variación acumulada anual de 2,23 por ciento.
Las principales incidencias -expresadas en puntos porcentuales sobre la variación mensual del índice general- provinieron fundamentalmente de las divisiones Ropa y calzado (0,04%), Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (0,09%) y Transporte (0,31%).
En un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre, el objetivo de la política monetaria del Banco Central del Uruguay (BCU) es "asegurar la convergencia de la inflación hacia la meta en el horizonte de política y mantener el anclaje de las expectativas y la credibilidad del régimen".
Así lo indicó el Informe de Política Monetaria del primer trimestre del año 2026, presentado el pasado 27 de abril por el organismo financiero.
"La inflación interanual se redujo durante el primer trimestre del año y se ubicó levemente por debajo del piso del rango de tolerancia, alcanzando niveles históricamente bajos", resaltó el documento.
Y añadió: "Esta dinámica respondió principalmente al comportamiento de los componentes más volátiles del Índice de Precios al Consumo, en particular frutas y verduras".
Las expectativas de inflación a 24 meses permanecen alineadas a la meta del Banco Central, "reflejando una consolidación del proceso de desinflación y una mejora sostenida en la credibilidad de la política monetaria", puntualizó el estudio oficial.
"Las proyecciones de inflación en el escenario base parten de niveles inferiores a los previstos anteriormente, se aceleran gradualmente a lo largo de 2026 y convergen hacia la meta de 4,5% en el último tramo del horizonte de política, en un contexto de expectativas ancladas", identificó el Gobierno.
Los analistas económicos indicaron que entre los riesgos al alza para la inflación "se destaca la posible mayor persistencia del shock energético internacional".
Y admitió que subsisten al mismo tiempo "riesgos a la baja vinculados al eventual retorno del debilitamiento del dólar a nivel global".
Días antes, el Banco Central del Uruguay decidió no hacer modificaciones en su Tasa de Política Monetaria y mantenerla en 5,75%, decisión que tiene como objetivo conducir la inflación hacia la meta de 4,5% anual.
