El Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista dictó la homologación definitiva y el traspaso inmediato de las acciones de Vicentin S.A.I.C a Grassi S.A.
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SUSCRIBITETras quedar al borde de la quiebra, la Justicia homologó a los nuevos propietarios.
El Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista dictó la homologación definitiva y el traspaso inmediato de las acciones de Vicentin S.A.I.C a Grassi S.A.
Una sentencia de 52 páginas, el magistrado Fabián Lorenzini, a cargo desde febrero de 2020 del concurso de la cerealera, dispuso una serie de condiciones para la firma conducida por Mariano Grassi.
Este fue el último paso en un proceso de casi seis años por el que atravesó la compañía, aunque podría presentarse alguna apelación, según fuentes judiciales, de parte de quienes impugnaron en su momento a Grassi.
"En su definición, además de rechazar diversas impugnaciones", Lorenzini estableció “homologar el acuerdo concordatario ofrecido por Grassi SA en el marco del presente proceso de salvataje, disponiendo la transferencia total de las acciones de la sociedad concursada Vicentin SAIC a la sociedad oferente, previo levantamiento de la inhibición concursal, al solo efecto de su realización”.
También remarcó: "Establecer la ejecución inmediata del acuerdo ofrecido a los acreedores, a cuyos fines la sociedad oferente Grassi SA deberá presentar dentro de los 3 (TRES) días posteriores a la notificación de esta sentencia ministerio legis, un cronograma detallado estableciendo las fechas de cumplimiento de los pagos, y demás cuestiones relacionadas con la ejecución del acuerdo, en todos sus términos, sin perjuicio de las condiciones establecidas para los acreedores que no hubieran optado por alguna propuesta en particular".
En tanto, Grassi indicó que la operación "brindará renovadas oportunidades a toda la cadena comercial del agro, a los clientes y proveedores, a la industria y a las instituciones vinculadas con el sector".
La corredora alcanzó la primera la doble mayoría de conformidades de los acreedores y de la deuda por 1.333 millones de dólares, que ahora saldará con apoyo de bancos internacionales y empresas como Cargill.
Pasaron 6 años de concurso judicial desde que la agroexportadora se declaró en “stress financiero”, el 4 de diciembre de 2019, con una deuda a 1700 acreedores, en lo que está considerado el mayor default privado de la historia argentina.
Ahora la Justicia definió el traspaso de las acciones a Grassi SA, que durante gran parte de ese tiempo parecía uno de los grandes perdedores y finalmente se quedó con el resultado definitivo.
Durante varios años transcurrió un “período de exclusividad” en el que los históricos directivos de Vicentin consiguieron avales para la doble mayoría establecida por la Ley de Concurso y Quiebras (LCyQ): 51% de cápitas por dos tercios del capital adeudado. Pero la Justicia nunca homologó la propuesta de pago de la empresa, con reparos del juez Lorenzini y de la Suprema Corte de Justicia santafesina.
Por ello se abrió el salvataje (cramdown, según el término jurídico en inglés) en el que se podían presentar interesados de cualquier procedencia, con la consigna de que el que reuniera primero la referida doble mayoría de conformidades de los acreedores se declararía ganador.
Grassi llegó a esa instancia primero el 31 de octubre, pero como el otro competidor (Molinos Agro-Louis Dreyfus Company) también anunció lo mismo 74 minutos después, la resolución quedó un mes y medio en suspenso, en manos de Lorenzini, que instruyó a la sindicatura judicial que emita dictámenes de forma y pidíó a los dos grupos competidores que presenten sus argumentos.
Desde entonces, la empresa conducida por Mariano Grassi alegó haber cumplido los requisitos de la LCyQ, y solicitó la homologación y adjudicación de las acciones correspondientes, que este jueves finalmente Lorenzini estableció.
Así con más de 137 años de trayectoria en el agro argentino, Grassi quedó formalmente confirmado y asume la conducción de la empresa, sostenido en acuerdos que incluyen la deuda comprada a los bancos internacionales, las operaciones conjuntas previstas con Cargill, la coordinación de operaciones con sus nuevos socios en Renova (Bunge-Viterra), sintonías con los gremios y hasta renovadas vinculaciones con los ex directivos de Vicentin.
Los nuevos dueños ya refieren a una “Nueva Vicentin” y afirman que brindarán “renovadas oportunidades a toda la cadena comercial del agro, a nuestros clientes y proveedores, a la industria y a las instituciones vinculadas con el sector”.
