La calificadora de riesgo Moody’s señaló que el éxito de la salida del cepo dependerá de la llegada de capitales de largo plazo para evitar que se dependa de capitales financieros de corto plazo.
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SUSCRIBITEThe Economist remarcó que el Gobierno está cerca de “convertir a la Argentina en una economía normal”.
La calificadora de riesgo Moody’s señaló que el éxito de la salida del cepo dependerá de la llegada de capitales de largo plazo para evitar que se dependa de capitales financieros de corto plazo.
“El levantamiento parcial de las restricciones cambiarias a individuos es un paso importante que busca equilibrar las finanzas externas de Argentina después de una caída en reservas internacionales”, señaló la firma internacional.
Moody’s subrayó que “las medidas apuntan a un proceso gradual en la eliminación total del cepo que está siendo apoyado firmemente por el FMI”.
“El nivel de reservas internacionales seguirá siendo un termómetro clave para medir la sostenibilidad del ajuste, mientras que el nuevo sistema de bandas móviles será puesto a prueba por un incremento en la demanda de divisas en el medio local”, enfatizaron los analistas de mercado.
La calificadora esgrimió que “el éxito final de las medidas dependerá de que el país atraiga capitales de inversión de largo plazo para no depender de capitales financieros de corto plazo”.
En ese contexto, afirmó que estudiará “con detenimiento el avance de este proceso de eliminación del cepo y de los controles de capital para determinar la trayectoria del perfil crediticio de Argentina”.
Al respecto, el periódico británico The Economist mencionó que el presidente Javier Milei está cerca de “convertir a la Argentina en una economía normal” aunque advirtió por el impacto del escenario conflictivo global y el factor político interno.
En un artículo publicado este martes tras el anuncio del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el debut del nuevo esquema cambiario con la salida del cepo, el medio especializado sostuvo que el mandatario argentino “nunca estuvo tan cerca de convertir a Argentina en una economía normal”, pero alertó que “el caos económico global amenaza sus reformas, y la política aún puede jugarle en contra”.
En ese sentido, puntualizó que “la guerra comercial lanzada por Trump provocó una fuerte caída en el precio del petróleo y amenaza los precios de los productos agrícolas”, remarcando que “eso debilita dos de las principales exportaciones argentinas y dificulta la acumulación de reservas”.
El editorial de The Economist sentenció que el nivel de aprobación de Milei, del 45%, "sigue siendo sólido, pero ha caído desde comienzos de año” y anticipó que “los mercados seguirán de cerca las elecciones regionales y las legislativas en busca de señales de un eventual regreso del peronismo”.
Sobre ese punto, observó que “ninguna reforma estructural es más importante para Argentina que abandonar las políticas económicas del peronismo radical".
Además, manifestó que “el problema es que Milei tiene pocos aliados” al precisar que “su alineamiento más claro es con el partido del expresidente Mauricio Macri” y graficó que “aunque se habla de una alianza, también abundan los desacuerdos, lo que podría facilitar un avance del peronismo en las elecciones de la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires”.
Con respecto al entendimiento con el FMI, recordó que “muchos de los 22 programas anteriores de Argentina con el FMI terminaron en fracaso” aunque destacó que “el historial de Milei le da cierta credibilidad a su insistencia de que esta vez será diferente”.
Con el nuevo desembolso, del cual este martes ingresan US$ 12.000 millones, el periódico estima que estos fondos “permitirán al Banco Central defender un régimen cambiario más flexible”, analizando que “es una estrategia audaz, pero arriesgada”.
Asimismo, consideró que la apertura del cepo cambiario “podría atraer inversión extranjera” aunque alertó por “el riesgo de salidas repentinas de capitales”.
Y esgrimió que “las reformas deberían permitir al Banco Central acumular reservas propias, y no sólo las prestadas por el FMI”.
Al respecto, expresó que “Argentina necesita esas reservas para poder volver a endeudarse en los mercados internacionales, algo que espera hacer desde principios de 2026, cuando vence deuda por unos 19.000 millones”.

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