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Diario de un emprendedor millennial

Cómo empecé a trabajar la digitalización de mi empresa

La tecnología es ese paso previo a crecer en estructura. Todo cuello de botella se puede solucionar con un buen sistema. ¿Qué podés hacer en tu PyME para mejorar el día a día?
Somos Pymes | Facundo Gárriz
Por Facundo Gárriz 28 de diciembre de 2023 - 10:24

Si la humanidad pudo evolucionar de ser un rudimentario nómade que vivía de la caza, hasta tener un complejo sistema de cultivo con riego artificial, nuestra PyME puede dar los pasos hacia la digitalización.

Trabajar con herramientas tecnológicas permite escalar el trabajo.

Hay ciertos segmentos de crecimiento que de verdad no pueden hacerse sin multiplicar la estructura –una decisión que en argentina particularmente es difícil de tomar. Entonces la pregunta, para que sea más determinante, no es si incluir tecnología o no, sino si queremos crecer o quedarnos en el molde.

Y yo sé que a ningún emprendedor le gusta su propio molde.

¿Cómo empecé?

El primer motor fueron las dificultades a la hora de liquidar sueldos. Yo no sé cuántas empresas con menos de 100 empleados tienen un departamento de recursos humanos, creo que ni siquiera las de 500 llegan a tenerlo muchas veces.

Es por eso normal que algunos contratos se traspapelan, las altas de AFIP sólo las tenga el ente fiscal, ni hablar del seguimiento de legajos.

Pero cuando llega el primer despido que no podes hacer con causa porque el contrato no está, las mil sanciones que le hicieron no se firmaron y se perdieron las copias de las cartas documento enviadas; te das cuenta que no se puede seguir así.

Y contratar un especialista en recursos humanos me sigue pareciendo un montón. Y ahí es cuando apareció la tecnología por primera vez. Ya veníamos con tema Cloud bastante digitalizados, pero este fue el verdadero cambio.

Un sistema para centralizar los horarios de todos los empleados, sus carpetas de archivos y poder enviarles notificaciones –todavía les debo el detalle de que sean fehacientes ante la ley, pero al menos tengo trazabilidad.

De repente tenía un equipo de recursos humanos, pero en la nube y con un costo pagable para mi estructura.

A partir de ese momento cualquier cuello de botella se convertía en una oportunidad para insertar un sistema que nos ayudara a mejorar el proceso.

Otros ejemplos

Estoy atrás de un sistema de compras, tan simple como una web donde tenemos proveedores e insumos. Y, si todo sale bien, ya no habrá que lidiar con compras que no se pueden controlar y facturas que se pierden en la nada de la operación.

Tengo un local con picos de demanda irregular. Por lo tanto contratar un empleado más en momentos de alza puede ser un riesgo a mediano plazo.

Y para esto encontré un sistema que ordena a los clientes mientras van llegando, tan simple como un QR donde se anotan y tu celular te avisa cuando hay lugar disponible.

Y finalmente la atención al cliente. Un desafío para todos los que tenemos locales físicos. Pero la inteligencia artificial llegó para salvarnos. Junto con la gente de ViCi estamos diseñando un bot amigable para atender a los clientes que los mozos no dan a basto.

He llegado a pensar que no hay nada que la tecnología no pueda solucionar. Supongo que llegará el momento en que las cosas empiecen a complicarse, pero por ahora disfruto de sus bondades y te aliento a que te animes.

Ya no es como esos complejos sistemas DOS, hoy todos con nuestro conocimiento en celulares podemos manejar hasta las más complejas de las aplicaciones y los costos son menos de la mitad de lo que te imaginas.

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