Cada vez que llega un Mundial, el escenario se repite. Las marcas se llenan de camisetas, pelotas, relatos épicos, metáforas futboleras y promociones “mundialistas”.
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SUSCRIBITE¿Toda PyME necesita sumarse al trending del momento?
Cada vez que llega un Mundial, el escenario se repite. Las marcas se llenan de camisetas, pelotas, relatos épicos, metáforas futboleras y promociones “mundialistas”.
Desde grandes campañas millonarias hasta descuentos improvisados, todo parece girar alrededor del mismo tema. No importa si la empresa vende neumáticos, café, seguros, electrodomésticos o servicios financieros: de pronto, todo tiene que ver con el fútbol o con Messi.
Y ahí aparece una pregunta incómoda, pero necesaria: ¿Una PyME realmente necesita subirse a un trending como el Mundial solo porque todos lo hacen?
La presión por participar de las conversaciones masivas muchas veces lleva a las empresas a forzar conexiones inexistentes entre su marca y el evento del momento.
Se crean storytelling artificiales, promociones sin sentido estratégico y contenidos que podrían pertenecer a cualquier empresa. El problema no es solamente creativo: también es económico y de posicionamiento.
Las tendencias tienen algo seductor, tentador. Parecen una oportunidad inmediata de visibilidad.
Si millones de personas están hablando del Mundial, entonces resultaría lógico que las marcas quieran ocupar un espacio dentro de esa conversación.
El problema aparece cuando esa participación no tiene coherencia ni propósito. Y sobre todo no tienen nada que ver con la estrategia de la compañía.
Porque no toda marca necesita hablar de todo. Y no toda conversación popular representa una oportunidad real. En este caso, no hay que tener miedo en quedarse afuera.
En muchos casos, las PyMEs terminan entrando en un terreno donde compiten en absoluta desventaja.
Mientras las grandes compañías invierten cifras millonarias en campañas, licencias, figuras públicas y pauta publicitaria, las empresas pequeñas intentan encontrar una conexión improvisada para “no quedarse afuera”.
El resultado suele ser predecible: mensajes que se pierden en un océano de estímulos y promociones que no generan impacto real.
Existe una idea instalada de que, si una marca no participa del trending del momento, queda invisible. Pero en comunicación, relevancia no significa necesariamente estar en todas las conversaciones.
Muchas veces, significa saber elegir cuáles tienen sentido para la identidad de la empresa.
Subirse a un tema solo porque es popular puede incluso diluir el posicionamiento de una marca, puede quitarle potencia a su voz.
Si la conexión no es genuina, el público lo percibe rápidamente. Y en un contexto donde las audiencias valoran cada vez más la autenticidad, forzar una narrativa puede ser más perjudicial que quedarse afuera.
Una PyME necesita cuidar sus recursos, pero mucho más su identidad. Y eso implica entender que no toda tendencia merece atención, inversión o esfuerzo creativo.
Las campañas oportunistas muchas veces parten de una lógica equivocada: creer que el contexto reemplaza a la estrategia.
Se destina presupuesto a promociones improvisadas, piezas gráficas apuradas o contenidos genéricos, sin preguntarse primero si existe un vínculo real entre la marca y aquello que se está comunicando.
Y cuando la conexión no existe, la campaña pierde fuerza genuina antes de empezar.
No se trata de rechazar las tendencias automáticamente. Existen casos donde una PyME puede encontrar un ángulo auténtico y aprovechar un evento masivo desde su propia identidad.
Pero eso requiere criterio, creatividad y coherencia. No obligación.
En un ecosistema saturado de estímulos, una de las decisiones más inteligentes que puede tomar una PyME es aprender a filtrar.
No todo merece ser comunicado. No todo trending necesita convertirse en contenido. Y no toda oportunidad aparente genera valor real.
Muchas veces, mientras cientos de marcas compiten por sumarse al mismo tema, las empresas que realmente logran diferenciarse son aquellas que sostienen una identidad clara, consistente y propia.
Las que no abandonan su narrativa para perseguir cada conversación viral.
Porque al final, el verdadero desafío de una PyME no es estar en todos lados. Es lograr que, cuando hable, tenga algo auténtico para decir.
Facundo Farias es consultor en comunicación estratégica, marketing de contenidos y prensa.
Speaker y columnista en temas de comunicación para PyMEs y emprendedores.
