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Valor

A la Inteligencia Artificial no hay que temerle; tampoco rezarle

Detrás de cada número hay una decisión.

18 de agosto de 2026 - 13:16

Por Fabián Canoni. Entre los que idolatran y los que defenestran a Inteligencia Artificial, hay una pregunta que casi nadie hace: ¿Dónde aporta valor en mi empresa, hoy?

Esta quinta edición de mi news semanal, iba a estar dedicado a otro tema completamente distinto.

Pero ayer, en un grupo de WSP que comparto con muchos otros empresarios PyME, surgió un debate muy interesante sobre el rol actual de la tecnología y de la IA (debate que se repite constantemente).

Hay una sensación que se volvió común entre los dueños y casi nadie la dice en voz alta: la de estar quedándose afuera.

FOMO: Fear Of Missing Out. El miedo de quedarse afuera...

Abrís LinkedIn y todos usan IA. Vas a una charla y te hablan de automatización, de agentes, de que en dos años no va a quedar nada igual.

Volvés a tu empresa, mirás la operación de todos los días, y aparece la pregunta incómoda: ¿Me estoy quedando atrás?

Ayer se armó un buen debate sobre esto en una comunidad de empresarios PyME de la que participo. Y me sirvió para ordenar algo que vengo pensando hace rato.

Esto ya lo vivimos.

Conviene parar un segundo, porque no es la primera vez.

Cuando apareció Excel, muchos lo miraron de reojo. Cuando llegó Internet, también. Cada cambio disruptivo arrancó con la misma mezcla de fascinación y miedo. Y todos, sin excepción, llegaron para quedarse.

La IA es uno más en esa lista. La diferencia es la velocidad, no la naturaleza del cambio.

Los cambios disruptivos existieron, existen y van a existir siempre. La pregunta nunca fue si llegan o no. La pregunta es qué hacés con eso cuando llegan.

Los dos fundamentalismos que conviene esquivar

Y ahí aparecen dos posturas extremas que no llevan a ningún lado.

Están los que la defenestran: "es humo", "una moda", "a mi rubro no le aplica". Y están los que la idolatran: la tratan como la solución mágica a todos los problemas de la empresa.

Yo trato de no ser ni una cosa ni la otra. Trato de distinguir el ruido y la espuma de lo que realmente sirve. Porque la pregunta no es si la IA es buena o mala. Esa pregunta no lleva a ningún lado.

La pregunta útil es otra: ¿Dónde aporta valor en mi empresa, hoy? Adentro, en cómo trabajamos. Y afuera, en lo que le entregamos al cliente. No "la IA" en abstracto. Tu empresa, tu operación, tus números.

Te lo cuento con lo que nos pasa a nosotros en EMA Group Consultores.

En la consultora, la tecnología nos cambió tres cosas concretas:

1. Cambió qué hace un junior. Antes, los perfiles más nuevos se pasaban horas en tareas repetitivas: cargar un Excel, ordenar datos, lo operativo que se repite un día sí y otro también.

Hoy automatizamos la enorme mayoría de eso. ¿Y esas horas? El 80% lo usan para aprender a interpretar la información, incorporar conceptos, desarrollarse como profesionales. No para cargar planillas. El rol del junior no desapareció: cambió. Y para mejor.

2. Borró la geografía. La tecnología nos permitió tener gente de mucho valor trabajando lejos. Hace unos días volvió al equipo una persona que se había ido a vivir a España.

Para una firma de nuestro tamaño, eso antes era impensado. Hoy es normal. El talento dejó de depender de quién vive cerca de la oficina.

3. Potenció a los más grandes. Esto es lo que menos se dice. Como la tecnología se volvió más amigable, más fácil de usar, los perfiles con más años y más oficio hoy aportan un valor enorme desde lo analítico. No quedaron afuera: quedaron arriba.

La herramienta les sacó la parte tediosa y les dejó lo que mejor hacen: pensar.

Volviendo a la pregunta del principio

El que siente que se queda afuera no se queda afuera por no adoptar todo lo que aparece. Y tampoco se salva por subirse a cada novedad.

Se queda afuera el que no se hace la pregunta. El que ni la mira por miedo, o el que la compra entera por moda, sin pensar dónde le sirve.

Por dónde empezar es más simple de lo que parece: mirá una tarea de tu empresa que hoy te come horas y no agrega valor.

Esa es tu primera candidata. No arranques por la herramienta de moda; arrancá por tu problema más caro.

La tecnología no te va a salvar la empresa. Tampoco te la va a hundir. Pero bien puesta, en el lugar correcto, te devuelve algo que no tiene precio: tiempo de tu gente para pensar, en vez de para cargar planillas. Y eso, en una PyME, vale oro.

¿En qué parte de tu empresa creés que la tecnología te daría más valor hoy? Esa es la conversación que vale la pena tener.

Y tené siempre presente que: detrás de cada número hay una decisión. Y detrás de cada decisión, casi siempre, hay una conversación que no se tuvo.

Esta newsletter existe para tener esa conversación.

Cada semana, una idea sobre finanzas, decisiones y negocios para empresarios PyME. Sin tecnicismos. Sin vueltas.

Si esto resuena con lo que vivís en tu empresa: Bienvenido a En Clave PyME.

Y si querés ir más allá de la lectura, en EMA Group Consultores trabajamos exactamente en eso.

El licenciado Fabián Canoni es CFO Fractional y socio en EMA Group Consultores.

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