Lo dijo el vicepresidente del Mercado Central, Alberto Samid, quien se atrevió a hacer una predicción que, de concretarse, cambiaría drásticamente el panorama económico de la ciudadanía argentina y daría por tierra con uno de los problemas constantes que sufre el país desde el 2007.
El empresario de la carne, quien no oculta su proximidad a las políticas del Gobierno nacional, subrayó que la apertura de sucursales del Mercado Central en Capital Federal y la provincia de Buenos Aires tendrá un "impacto definitivo contra la suba de precios".
"Si usted viera los Mercados Centrales que estamos abriendo. Vamos a abrirlos en Colegiales, Bragado, Luján. Acuérdese que a fin de año se termina la inflación en este país", dijo el empresario cercano al gobernador bonaerense Daniel Scioli.
A su vez, Samid opinó que "esta inflación, que la crean los empresarios, que es ficticia, va a desaparecer", cuando el 2014 llegue a su fin.
En declaraciones radiales, Samid (foto) analizó que "los supermercados manejan la venta hacia el público, compran toda la mercadería, la tienen ellos y regulan los precios. Ellos son uno solo porque tienen una cámara y los miércoles dicen lo que hay que hacer".
Y ejemplificó: "El limón vale 4 pesos por mayor en el mercado central y en los supermercados está a 32. Ninguno lo vende a 8, sin embargo no baja ninguno a 25 ó 26 pesos, están ganando un 500 por ciento, y así como hacen con los limones hacen todo".
"No solamente con la verdura ocurre. Desde que nosotros llegamos automáticamente los precios bajan a la mitad, a medidas que sigamos avanzando esta gente va a ir retrocediendo", agregó el vicepresidente del Mercado Central.
El polémico hombre de negocios también culpó a la prensa de ser quien estimula la suba de precios al considerar que "muchos periodistas son parte de este negocio", algunos por "cipayos" y otros por "inocentes", a los que "les cuentan el cuento y se la creen".
En este contexto, Samid también llamó a "eliminar esta cadena de mercados extranjeros" al apuntar contra los supermercados que no son de capital nacional porque "se llevan la ganancia afuera, no la invierten en el país".