Cuando el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, deba abandonar momentáneamente su cargo al frente de la Cámara alta en el Parlamento, será reemplazado por el ex gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, quien fue electo en la tarde del viernes como presidente provisional del Senado.
De esta manera, el kirchnerismo vuelve a repetir la historia del 2008, cuando el radical Julio Cobos juró como titular del Senado en nombre del oficialismo, en virtud de que fue electo en 2007 como vicepresidente de la Nación, una historia que terminó jugándole en contra al partido gobernante.
El viernes, el Senado aprobó la designación del senador Gerardo Zamora como presidente provisional de la Cámara alta por 57 votos afirmativos y 12 negativos.
El mismo Boudou, quien presidió la sesión preparatoria, tomó juramento en su cargo al ex mandatario de Santiago del Estero, de origen radical, inmediatemente después de aprobado su nombramiento.
La designación, propuesta formalmente por el jefe del bloque de senadores del oficialismo, Miguel Pichetto, recibió el apoyo de los bloques del FPV, del FAP, el PRO, el Movimiento Popular Neuquino y del peronismo federal pero no el del bloque de la UCR, que cuestionó la decisión desde un primer momento.
Pichetto basó el apoyo del bloque K a Zamora en el fundamento de que se trata de "un hombre de trayectoria que ha venido acompañado en los últimos diez años las políticas del gobierno nacional con total libertad y solidaridad" y aseguró que se lo considera "un hombre de nuestra propuesta política".
"Los cargos que están en la línea sucesoria tienen que ver con una decisión de la Presidenta y como siempre hemos hecho en este bloque hemos aprobado y fortalecido las decisiones presidenciales", enfatizó el senador por Río Negro.
El jefe de los senadores kirchneristas agradeció lo realizado por la senadora tucumana Beatriz Rojkés de Alperovich, quien fungió de presidenta provisional del Senado en el último año y que, según manifestó, "ha acompañado con lealtad y solidaridad la gestión de la Presidenta de la Nación".
Sobre Zamora, Pichetto agregó además que "tiene una trayectoria como gobernador de dos períodos consecutivos en lo que significa también su aporte en construcción de mayoría en ambas cámaras".
El radicalismo votó en contra de la decisión de que Zamora (foto) ocupe la presidencia provisional, con excepción del senador por Catamarca, del Frente Cívico y Social, Oscar Castillo, quien acompañó la decisión del oficialismo.
El jefe del bloque de los senadores radicales, Gerardo Morales, justificó el rechazo de su espacio a la designación de Zamora al señalar que se trata de "una actitud indigna y antiética que no se puede convalidar" por haber sido Zamora un hombre del radicalismo.
En representación del nuevo interbloque FAP-UNEN-ARI, Rubén Giustiniani explicó que su bloque "ratifica la tradición parlamentaria que hace a la necesidad de la calidad institucional".
Tras el nombramiento de Zamora, el Senado ratificó también al radical Juan Carlos Marino como vicepresidente de la Cámara; al cordobés Luis Juez (FAP) como vicepresidente primero del Senado y al salteño Juan Carlos Romero (Peronismo Federal) como vicepresidente segundo.
La cámara también avaló por unanimidad la ratificación de Juan Estrada como secretario parlamentario; de Juan Zavaleta como secretario administrativo, de Luis Borsani como prosecretario parlamentario, de Mario Daniele, como prosecretario administrativo y de José Lepere como prosecretario de coordinación operativo en lugar de Santiago Rébora.
En su momento, el otrora gobernador de Mendoza, Julio Cobos, supo ser un fiel aliado de la Casa Rosada hasta que a mediados del 2008 votó en contra del Gobierno en la tan mentada resolución 125, que establecía retenciones móviles para el agro durante dos meses. Luego de eso, el ideario kirchnerista lo rotuló como una especia de Judas, por su proveniencia radical.
Ese hecho dio fin al invento de Néstor Kirchner cuando era presidente, denominado transversalidad, principio que se fundamentaba en abrir las puertas de la Casa Rosada a dirigentes de todos los partidos políticos y organizaciones sociales. Desde entonces, el único radical K que permaneció fiel al Ejecutivo nacional fue Gerardo Zamora, el dirigente que sacó más votos para el FpV en las últimas elecciones.