La Unión Industrial Argentina (UIA) se pronunció en contra de la última decisión de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
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SUSCRIBITELa Unión Industrial Argentina (UIA) se pronunció en contra de la última decisión de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El organismo suspendió hasta el 31 de diciembre el régimen de percepción que permitía a grandes importadoras quedar exentas del pago del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Ganancias (IIGG).
A través de la resolución general 5339/2023 publicada en el Boletín Oficial, AFIP dejó sin efecto hasta fin de año el régimen de percepción que permitía, a través de un certificado de exclusión, que grandes empresas importadoras quedaran exentas del pago de Ganancias e IVA.
La suspensión representa un alza aproximada de la recaudación tributaria en términos aduaneros de 20% en IVA y de 6% en Ganancias y, en términos de ingresos, se estima una cifra cercana a los $979.000 millones.
El ente recaudador mencionó que “se trata de un régimen aplicable a operaciones de importación definitiva de bienes, incluidas las realizadas al área franca desde terceros países y desde el área franca al territorio aduanero general, o especial, salvo que se encuentren exceptuadas”.
Además, la suspensión “no será de aplicación para las importaciones para consumo efectuadas por micro y pequeñas empresas que tengan un certificado MiPYME vigente al momento de la importación, a las importaciones para consumo que se realicen por cuenta y orden del Estado nacional (por ejemplo Enarsa, Cammesa) y a las Importaciones para consumo eximidas de impuestos nacionales por la Ley de Presupuesto para el ejercicio 2023”.
En un comunicado, la UIA expresó "su preocupación", al entender que la disposición "aumenta nuevamente la presión tributaria sobre el sector formal".
En ese sentido, la gremial empresaria calificó a la medida como "inconsulta, sorpresiva y de amplia afectación y alcance al sector productivo porque encarece el abastecimiento de bienes y equipamiento importado, al aumentar el financiamiento exigido para hacer frente al pago de estas operaciones acumulando el pago de las percepciones en detrimento del capital de trabajo".
Además, la central fabril esgrimió que "no es sustentable económicamente: implica un préstamo a tasa 0 por 9 meses de parte de las empresas importadoras argentinas al fisco por el equivalente a las percepciones por el 26% del valor de las importaciones de los próximos 9 meses (20% IVA, 6% IIGG)".