Edición Nº: | | Dolar: 183,74 192,74

Cuál es el valor de un operador logístico en el siglo XXI

Por Mario Gosende. Los bienes de capital ya no definen la competitividad de las empresas. Por el contrario, el conocimiento es el factor que condiciona su supervivencia y su prosperidad.

A su vez, en un contexto de cambio permanente, las empresas requieren contar con estructuras flexibles.

En este marco, hoy es posible identificar dos puntos clave que favorecen la adaptabilidad organizacional.

Se destacan las nuevas modalidades de trabajo, por un lado.

Estamos en presencia de nuevas formas de empleo, según lo indica la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en relación a la proliferación del trabajo temporario, por proyectos, a tiempo parcial, el cuentapropismo.

De hecho, según el organismo internacional, sólo el 30% del trabajo en el mundo es concebido mediante relación de dependencia por tiempo indeterminado.

Por otro lado, resaltan cambios en los procesos internos. Las estructuras organizacionales se concentran en el core del negocio, a la vez que la tercerización de aquellos procesos productivos que no son esenciales para el negocio surge como una herramienta.

Esta alternativa permite a las compañías impulsar la competitividad, en la medida en que quienes asuman las tareas sean especialistas.

Mayor eficiencia operativa y ahorro de tiempos son algunos de los beneficios derivados de la descentralización de procesos.

Este fenómeno queda de relieve en el campo de los operadores logísticos.

Como se trata de uno de los rubros que primero se subió a la ola de tercerizaciones, para la mayoría de las empresas usuarias, esta actividad surge como la “más tercerizable”.

Alcances y beneficios de un operador logístico

El operador logístico se puede integrar y agregar valor de diferentes maneras a las compañías. A continuación, les proponemos un breve recorrido, desde las alternativas más sencillas hasta las más complejas y profundas.

●1PL o First Party Logistics. El operador distribuye los productos de la compañía que contrató sus servicios, para lo cual gestiona y mantiene su propia flota de transportes.

Normalmente, la empresa contratante dispone de sus propios almacenes y personal. Se trata de pequeñas firmas que llevan a cabo una distribución a nivel local.

●2PL o Two Party Logistics. El operador se encarga del almacenaje y del transporte de los productos de la empresa. Ofrece servicios estándar, fundamentalmente en el área doméstica.

●3PL o Three Party Logistics. El operador asume los servicios de logística comprendidos desde el almacenamiento hasta la entrega.

Entre las tareas que ofrece a la empresa contratante se encuentran: el transporte, el almacenamiento en infraestructura propia, el picking de pedidos, el pronóstico de inventario, el cumplimiento de pedidos, el empaquetado y el envío de la carga.

Actualmente, esta es la modalidad de integración más común.

●4PL o Fourth Party Logistics. El operador es responsable de la gestión integral de la cadena de suministro.

Es decir, participa en todos los pasos, desde que la empresa recibe las materias primas hasta que los productos llegan al mercado.

El proveedor logístico no solo ofrece la infraestructura, sino también el know how. También gestiona y ensambla la tecnología, las capacidades y los recursos de la empresa.

NOTAS RELACIONADAS:

  1. Cervecería invierte US$ 31 millones en un nuevo centro de distribución
  2. El puerto marplatense recupera capacidad exportadora

Este modelo de integración está vinculado a los tiempos que corren, en los que las empresas deben adaptarse a contextos dinámicos y flexibles, donde la especialización y la capacidad para establecer relaciones colaborativas son cada vez más relevantes.

●5PL o Five Party Logistics. El operador integra también la estrategia de producción y de sourcing, a fin de aprovechar recursos deslocalizados.

Funciona como una “torre de control”, para lo cual debe tener autonomía de decisión, basada en amplios acuerdos entre la empresa cliente y sus proveedores.

Dos aspectos destacados del operador logístico 5PL son la especialización en industrias específicas y la experiencia global.

Estas integraciones suelen ser frecuentes en la industria tecnológica, por ejemplo, para la fabricación de productos en China, su ensamblado mediante una red regional y su distribución en todos los continentes.

Un caso de integración 4PL

Un caso interesante de este modelo de integración es el de la operación que llevamos con Biomac, empresa dedicada a la comercialización de frutas y vegetales congelados.

La compañía necesitaba un servicio de detalle muy específico. Se requería no mezclar productos incompatibles, armar cajas para los revendedores con diferentes productos unitarios, y desapelmazar los congelados.

A partir del trabajo de ingeniería de iFLOW, fue posible alcanzar estos objetivos y hoy ya forman parte de un estándar. Biomac pudo tercerizar un proceso que no es el core de su negocio.

En esta operación, la tecnología cumplió un rol clave. Por caso, implementamos un sistema de etiquetado bulto por bulto para identificar los pedidos y simplificar la labor de los transportistas.

Y también diseñamos otra etiqueta para cuando dejamos los bultos en los expresos, a fin de que puedan realizar el cross-docking en sus naves de transferencia de carga.

Por otro lado, alcanzamos mejoras en términos de la relación con los clientes. Biomac trabaja con un sistema de revendedores, similar al de ESSEN o al de Avon.

Se trata de un mundo muy similar al del eCommerce: del otro lado están los clientes finales y todos tienen exigencias distintas.

En este marco, implementamos un sistema de avisos de visita vía WhatsApp, que favorece la vinculación, y nuestro sistema se encarga de distribuir alertas en cada parada que realiza el chofer para tener un mejor control.

También implementamos un sistema de tickets, mediante el que los clientes pueden hacer consultas, reclamos o lo que consideren de forma online.

Actualmente, estamos evaluando junto con la compañía la posibilidad de montar una planta de envasado de frutas y verduras en nuestro centro de distribución.

El objetivo es aumentar la capacidad de fraccionamiento local, comprar a mejor precio y realizar el envasado en función de la demanda, más cerca del momento de picking.

En síntesis, se trata de un esquema de adaptación y de hacerle “un traje a medida” a cada uno de los clientes.


Mario Gosende, director de Operaciones en iFLOW