Por Gabriel Schwartz. Hace unos años acompañé en la gestión de los recursos humanos a un grupo empresario español dedicado al rubro de la gastronomía.
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SUSCRIBITEPor Gabriel Schwartz. Hace unos años acompañé en la gestión de los recursos humanos a un grupo empresario español dedicado al rubro de la gastronomía.
La compañía gerenciaba una serie de locales de venta al público en el que solía repetirse un fenómeno curioso: a pesar de la energía y el tiempo que la compañía le dedicaba a la capacitación en la atención y al servicio y, atentando contra la lógica, cuando el salón contaba con pocos comensales y la carga de trabajo disminuía, eran más comunes los errores.
O los platos se servían fríos o el camarero cometía una equivocación cuando tomaba el pedido o en la cocina no acertaban con la guarnición correcta y hasta el cajero se equivocaba en la cuenta.
Los supervisores no podían entender cómo, "habiendo poca gente, las cosas salían mal".
Se multiplicaban los llamados de atención y se trataba de seguir con los procedimientos. Sin embargo los errores continuaban y el temor de quienes estaban a cargo de la operación era enfrentarse al probable fracaso en cuanto el trabajo aumentase.
Si habiendo pocas mesas el restaurant no funcionaba como debía: ¿qué podíamos esperar de la efectividad con el local lleno?
Sin embargo, y mágicamente, cuando el salón estaba completo y se sentía ese maravilloso murmullo indescifrable de la gente hablando, la mano del chef se hacía notar, los camareros mostraban su talento para recordar hasta si la ensalada iba con aceto o con limón transcribiéndolo correctamente en la comanda y los cajeros eran de lo más precisos cuando debían facturar. ¡Las cosas salían bien!
La "Paradoja del Restaurant Vacío" puede extenderse, al parecer, a cualquier rubro.
Hace unos días el Responsable de Seguridad e Higiene de un importante laboratorio me comentó que notaba un aumento de los accidentes en el manejo de autoelevadores "por falta de atención".
¨Hacen el trabajo en piloto automático, no tienen la exigencia de completar la descarga de productos en un cierto período de tiempo. Se terminan distrayendo y aparecen las paredes rotas o los bultos caídos. Y eso que hay poco trabajo¨, agregó…
Si hay más trabajo, se trabaja mejor.
Para mantener el rendimiento y disponer de nuestros recursos es necesario contar con un nivel de tensión mínimo. Estar preparados para reaccionar "a tiempo" y de acuerdo a la demanda.
Aunque estas conclusiones parecen implicar que tratamos a las personas como máquinas - algo así como "para poder arrancar rápidamente su auto cuando lo necesite, debe ponerlo en marcha cotidianamente" -, tenemos que reconocer que vale la pena poner el foco en este punto. Las fallas y los errores que ocasiona ¨tener el auto apagado¨ terminan enojándonos a nosotros - y a otros - e influyendo en nuestra motivación y seguridad.
¨Qué lindo poder estar tirado y no hacer nada en todo el día¨, es lo que reclamamos cuando tenemos la agenda llena o no nos alcanza el tiempo.
Pero, el ansiado ocio por el que tanto luchamos puede volverse, con muy poco, en una sensación de agobio, baja autoestima y tristeza. Y el paso siguiente: errores, fracaso y más tristeza.
Un círculo vicioso, al que si le seguimos agregando de estos condimentos, podría resultar la peor de las comidas.
Demasiada exigencia y presión provocan errores, una sensación de opresión y poco reconocimiento. La falta de demanda es, todavía, peor: no somos útiles, ni tenemos razón de ser.
El trabajo de generar trabajo
En épocas de poco movimiento debemos mantenernos activos. Metafóricamente, si hay pocas mesas ocupadas, tendremos que pensar en nuevos platos, gestionar nuevas maneras de conquistar el mercado, rediseñar el menú o cualquier tarea de esas necesarias y para las cuales nunca tenemos tiempo.
En definitiva, buscar actividades que nos den resultados positivos. Y si no los conseguimos inmediatamente, reflexionar, pensar en alternativas, modificar la forma en que estamos buscando y probar con otras actividades. Aunque nos cueste esfuerzo, debemos poner el auto en marcha todos los días.
Tampoco se trata de tirar perdigones en todas las direcciones para ver si cae algo.. Tendremos que tomar decisiones y, en todo caso, corregir el rumbo. Estar atentos a qué nos devuelve el mercado y volver a afinar la puntería.
Por eso es válido lo de ¨buscar trabajo es un trabajo¨.
Quienes nos dedicamos al coaching lo sabemos y acompañamos a nuestros ¨coacheados¨ reflexionando, generando tareas, manteniendo un ritmo laboral y tratando de ser equilibrados entre la vida personal y laboral - que cada vez tienen límites menos definidos -.
Como profesional independiente aprendí esa lección.
Por ejemplo, si tengo tiempo, escribo : )
No sabemos cuándo y en dónde nos pueden necesitar. O qué nuevos caminos pueden surgir.
Lo que sí sabemos es que sólo los vamos a descubrir si caminamos.
Gabriel Schwartz es Licenciado en Psicología
Cuenta con más de 25 años de experiencia en el área clínica y laboral. Fue Director de Activa Personal S.A., una de las empresas líderes en selección de recursos humanos y prestación de servicios eventuales, desde 1990 hasta 1997.
Lideró la fusión de la compañía con Gelre Servicios Empresarios S.A. - Companía Multinacional, de origen brasileño, la de mayor facturación en América Latina en su rubro - y asumí la posición de Gerente Comercial y Operativo de la nueva organización, para Argentina, hasta el año 1999.
Ese año inicio su proyecto relacionado a servicios de consultoría, evaluación, selección, coaching e intervenciones en psicología organizacional.
En el ámbito académico, se desempeñó como docente concursado de las asignaturas Psicología General, Psicología Evolutiva y Psicología Clínica, en la Universidad de La Plata, de Psicología del Trabajo, en UADE y como Coordinador Docente de las asignaturas de Psicología del Trabajo y Selección de Personal y Psicodiagnóstico Laboral en la Universidad de Belgrano.
Colabora con notas periodísticas en medios especializados, publica habitualmente en LinkedIn y gestiona el blog
www.psicologiaparaempresas.blogspot.com
www.psicologialaboral.com