El volumen de ventas del comercio brasileño retrocedió un 0,1 por ciento en junio respecto a mayo, lo que representa su tercera caída mensual consecutiva.
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SUSCRIBITEEl sector tuvo su tercera caída consecutiva.
El volumen de ventas del comercio brasileño retrocedió un 0,1 por ciento en junio respecto a mayo, lo que representa su tercera caída mensual consecutiva.
Por su parte, la facturación creció 0,2 por ciento, de acuerdo a mediciones del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
En comparación con junio del año pasado, las ventas aumentaron un 0,3 por ciento y la facturación un 5,4 por ciento.
Los artículos cuyas ventas más retrocedieron entre mayo y junio fueron de los equipos de informática (-2,7%), así como los libros y periódicos (-1,5%) y muebles y electrodomésticos (-1,2%).
Durante el mes pasado, solo registraron crecimiento las ventas relacionadas a los artículos pertenecientes a la categoría de uso personal y domésticos (+1%), de vestimenta (0,5%), y de los combustibles (0,3%).
El año pasado la economía brasileña avanzó un 3,4 por ciento, pero para este año el Gobierno prevé una desaceleración, con un crecimiento del PIB estimado en 2,5%.
La inflación en Brasil se desaceleró ligeramente en julio pasado, hasta situarse en el 5,23 por ciento interanual.
Se trata de 0,12 puntos menos con respecto al mes anterior.
El índice de precios en la principal economía de Latinoamérica lleva siete meses seguidos fuera del límite máximo de la meta del Banco Central de Brasil, que es del 4,5%.
No obstante, el índice nacional de precios al consumidor subió un 0,26% en julio, 0,02 puntos más que en junio, impulsado mayoritariamente por el aumento en los precios de la energía eléctrica residencial, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Sin embargo, la inflación del mes de julio se situó por debajo de las proyecciones de la mayoría de los analistas, que oscilaban entre 0,35 y 0,37 por ciento.
El dato mensual se vio afectado mayoritariamente por el sector de la vivienda, que avanzó un 0,91% con respecto a junio, lo que se explica debido a un encarecimiento en los precios de la energía eléctrica residencial.
También en julio se encareció un 0,35% el transporte, impulsado por una aceleración en los precios de los pasajes aéreos, a pesar de haber registrado abaratamiento en el precio de los combustibles.