Brasil, el octavo mayor fabricante de vehículos del mundo, produjo 2,23 millones de unidades en los diez primeros meses de este año.
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SUSCRIBITEEl Gobierno redujo la previsión de crecimiento ecomómico desde el 2,3% proyectado hace tres meses hasta el 2,2%.
Brasil, el octavo mayor fabricante de vehículos del mundo, produjo 2,23 millones de unidades en los diez primeros meses de este año.
Se trata de un crecimiento del 5,2% con respecto al mismo período de 2024, de acuerdo a un informe de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (ANFAVEA).
Pese al fuerte aumento, el sector no alcanzará la meta de crecimiento del 7,8% que esperaba para este año, cuando proyectaba producir 2,75 millones de automóviles, comerciales ligeros, autobuses y camiones.
El presidente ejecutivo de la central fabril, Igor Calvet, explicó que para lograr ese objetivo sería necesario fabricar más de 250.000 vehículos mensuales tanto en noviembre como en diciembre, una cifra que considera inviable en el actual ritmo de producción.
"Ya contamos con que no será posible crecer un 7 por ciento este año", afirmó el dirigente.
Según la entidad, lo más probable es que 2025 cierre con una producción de entre 2,65 y 2,68 millones de vehículos, lo que representaría un aumento de entre el 4 y el 5% en comparación con 2024.
Calvet destacó, no obstante, que el resultado confirma la recuperación gradual de la industria tras un inicio de año marcado por oscilaciones en las fábricas y mejoras recientes en las condiciones de crédito.
En octubre, la producción nacional alcanzó 247.800 unidades, un 0,5% menos que en el mismo mes del año anterior, aunque un 1,8% por encima de septiembre.
Las ventas internas sumaron 260.700 vehículos en octubre, una caída interanual del 1,6%, pero un incremento del 7,2% respecto al mes previo, impulsado por promociones y renovaciones de flotas.
En el acumulado de diez meses, el mercado brasileño registró 2,17 millones de unidades vendidas, un 2,2% más que en 2024.
Las exportaciones, en cambio, tuvieron un desempeño desigual. En octubre fueron embarcadas 40.600 unidades, un 6,8% menos que en el mismo mes de 2024 y un 22,7% por debajo de septiembre.
Aun así, el resultado acumulado del año sigue siendo positivo: 471.400 vehículos exportados en los diez primeros meses del año, un salto del 43,8% frente al mismo periodo de 2024, con Argentina como principal destino.
El Gobierno brasileño redujo su cálculo desde el 2,3% proyectado hace tres meses hasta el 2,2% esperado ahora, debido a la desaceleración registrada en el tercer trimestre y al impacto prolongado de las tasas de interés sobre la actividad productiva.
La nueva previsión consta en el Boletín Macrofiscal divulgado por el Ministerio de Hacienda, que atribuye el menor dinamismo de la economía a los efectos acumulados de la política monetaria restrictiva del Banco Central, que mantiene la tasa de intereses de referencia en su mayor nivel en dos décadas (15,0% anual) para contener la inflación.
"Los efectos de los intereses altos siguen impactando la actividad", señaló en un comunicado el Ministerio de Hacienda, que mantuvo la proyección de expansión para 2026 en el 2,4%.
Pese a la revisión a la baja, la proyección del Gobierno para la expansión del PIB se mantiene por encima de la de los economistas del mercado, que prevén un crecimiento del 2,16% en 2025 y del 1,78% en 2026.
En cualquiera de los casos, de cumplirse, las proyecciones confirman la tendencia a desaceleración del crecimiento de la mayor economía de América Latina tanto este año como el próximo.
La tasa de crecimiento de Brasil esperada para este año es la menor en los últimos cuatro años, tras el 3,2% registrado en 2022, el 2,9% en 2023 y el 3,4% en 2024.
Según el Ministerio de Hacienda, la pérdida de impulso se concentró en el tercer trimestre, cuando la producción y el consumo interno se enfriaron por la contracción del crédito y el menor ritmo de creación de empleo.
Aunque la tasa de desempleo continúa en niveles históricamente bajos, el número de ocupados y los ingresos reales crecieron a un ritmo más lento.
Por sectores, la previsión del Gobierno para el crecimiento de la agropecuaria fue elevada del 8,3% al 9,5%, impulsada por una cosecha récord.
En cambio, la proyección para la industria retrocedió del 1,4% al 1,3%, y la de los servicios bajó del 2,1% al 1,9%, reflejando el menor consumo de las familias.
El Ministerio también revisó su proyección para la inflación este año, que pasó del 4,8% al 4,6%, lo que indica que el índice de precios terminará 2025 por encima del techo de la meta oficial del 4,5%.

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