La producción industrial en Argentina descendió durante septiembre un 0,7 por ciento en comparación con agosto y tuvo un retroceso de 1,8 por ciento en el cotejo interanual.
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SUSCRIBITEDiez de los 16 segmentos sufrieron descensos respecto a la medición de 2025.
La producción industrial en Argentina descendió durante septiembre un 0,7 por ciento en comparación con agosto y tuvo un retroceso de 1,8 por ciento en el cotejo interanual.
Así lo comprobó el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En el noveno mes del año, el índice de producción industrial manufacturero (IPI) anotó un nuevo retroceso, esta vez del 1,8%, y cerró el acumulado del año con una contracción del 2,6%.
Se trata de la séptima caída que anota el sector industrial en lo que va de 2026: la más pronunciada se dio en febrero (-8,8%), mientras que marzo (5%) y junio (2%) fueron los únicos meses con avances.
La serie tendencia-ciclo, que busca reflejar el comportamiento más estable de la actividad al reducir oscilaciones puntuales, registró una caída de 0,4% mensual.
El contraste entre ambas series indica que la mejora de septiembre no alcanzó para revertir el deterioro de la tendencia industrial.
Diez de las 16 divisiones que componen el indicador registraron bajas interanuales.
La mayor incidencia negativa correspondió a maquinaria y equipo, cuya producción se redujo 26,8%. Le siguieron otros equipos, aparatos e instrumentos, con una baja de 22,0%, y prendas de vestir, cuero y calzado, que retrocedieron 5,3 por ciento.
También cayeron vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, con 3,5%; muebles y colchones, y otras industrias manufactureras, con 4,9%; productos de metal, con 4,0%; e industrias metálicas básicas, con 1,1 por ciento.
La lista de rubros en baja se completó con refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, que descendió 0,8%; alimentos y bebidas, con una merma de 0,1%; y productos de tabaco, que disminuyeron 6,5%.
Seis actividades exhibieron resultados positivos frente a septiembre de 2025 y atenuaron la caída del nivel general.
Sustancias y productos químicos creció 3,9%, mientras que madera, papel, edición e impresión avanzó 6,4 por ciento.
También hubo aumentos en productos minerales no metálicos, con 5,1%; otro equipo de transporte, con 11,0%; productos de caucho y plástico, con 1,7%; y productos textiles, con 2,0 por ciento.
El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, advirtió sobre la delicada coyuntura del sector y reclamó medidas impositivas urgentes para evitar la pérdida sistemática de capacidades productivas en el país.
En el cierre de la 32° Conferencia Industrial, el ejecutivo sostuvo que la estabilización macroeconómica es una condición “necesaria pero insuficiente” para garantizar el crecimiento.
Previo a que se conozca el nuevo índice, el empresario marcó un diagnóstico y apuntó que la actividad fabril registró un retroceso acumulado del 2,8% en lo que va del año, al tiempo que hay diversos sectores con niveles de producción entre un 15% y un 20% inferiores a los de 2022.
Según el referente emrpesarial, esta recesión se tradujo en una contracción del empleo formal: desde agosto de 2023 se perdieron cerca de 95.000 puestos de trabajo en la industria, con un promedio de 3.700 bajas mensuales durante 2026.
En este escenario, el Gobierno comunicó un paquete de cuatro disposiciones destinado a mejorar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas y de otros sectores productivos.
Las medidas incluyen la suspensión de embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), cambios en los mecanismos de regularización de deudas, nuevas alternativas para utilizar créditos fiscales y una línea de préstamos para la cadena automotriz.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dio a conocer las medidas este martes durante la conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), realizada en el Golden Center de la Ciudad de Buenos Aires.
El objetivo oficial es ampliar la liquidez de las compañías ante un escenario de tasas de interés altas y financiamiento disponible a plazos reducidos.
Entre las disposiciones, el Ejecutivo prevé suspender hasta mayo de 2027 los embargos de ARCA sobre pymes, con el fin de otorgarles más tiempo para regularizar su situación.
Además, extenderá de 30 de junio a 31 de octubre la fecha límite de las obligaciones que podrán incluirse en un plan de pagos de hasta 18 cuotas.
También se habilitará a las PyMEs a cancelar deudas aduaneras con la totalidad de sus saldos a favor originados en IVA de exportación o reintegros.
Las grandes empresas podrán usar una proporción inicial de esos créditos, que se ampliará de manera progresiva.
Por último, el Banco Nación lanzará una línea de financiamiento para la industria automotriz, con tasa fija cercana al 20% y plazos de devolución de tres, cuatro o cinco años.
