El indicador sintético de la industria de la construcción (ISAC) tuvo en septiembre un alza de 7,8 por ciento en la comparación con agosto y aumentó 5,1 por ciento en el cotejo interanual.
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SUSCRIBITERespecto a los insumos, siete de los trece anotaron subas interanuales.
El indicador sintético de la industria de la construcción (ISAC) tuvo en septiembre un alza de 7,8 por ciento en la comparación con agosto y aumentó 5,1 por ciento en el cotejo interanual.
Así lo mostró el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El crecimiento acumulado entre enero y septiembre es del 1,3 por ciento.
En junio, la construcción había caído 4,9% frente al mes anterior y en julio había retrocedido otro 3,8%.
En agosto comenzó a recuperarse, con una mejora de 1% que se aceleró en septiembre.
Así, encadenó dos meses de crecimiento mensual y quedó cerca del nivel de mayo, el más alto de lo que va del año en la serie desestacionalizada.
Respecto a los insumos, siete de los trece anotaron subas interanuales.
El crecimiento de septiembre tuvo apoyo en varios materiales utilizados en obras privadas y de infraestructura.
El consumo aparente de pinturas para construcción aumentó 22,4% frente a septiembre de 2025, mientras que el de hormigón elaborado avanzó 12,8 por ciento.
También hubo incrementos de 12,2% en el grupo que reúne grifería, tubos de acero sin costura y vidrio para construcción.
El uso de hierro redondo y aceros para la construcción creció 5,2%, el de cemento pórtland subió 4,6% y las placas de yeso registraron una mejora de 1,2%.
El asfalto, asociado en buena medida a las obras viales, mostró una variación positiva de 0,5% en la comparación interanual.
En sentido contrario, el consumo de mosaicos graníticos y calcáreos cayó 15%, la mayor baja entre los insumos relevados por el INDEC.
Los artículos sanitarios de cerámica retrocedieron 8,2%; el yeso, 7,7%; y los pisos y revestimientos cerámicos, 7,4%. También se registraron descensos en ladrillos huecos, con una baja de 0,7%, y en cales, con una merma de 0,2%.
La diferencia entre los materiales muestra un comportamiento desigual dentro del sector: mientras crecieron productos vinculados con estructuras, terminaciones y mantenimiento, otros insumos asociados a determinadas etapas de las obras permanecieron en terreno negativo.
Entre enero y septiembre, la construcción acumuló una expansión de 1,3%, aunque la evolución de los materiales fue dispar.
El mayor avance se observó en el resto de los insumos, que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio, con un aumento de 21,8 por ciento.
Las pinturas subieron 10,4% en el acumulado anual y el hierro redondo y los aceros para la construcción crecieron 3,1%.
Los artículos sanitarios de cerámica avanzaron 2,9%, el hormigón elaborado aumentó 2,3% y las placas de yeso mejoraron 0,9 por ciento.
Del otro lado, el yeso acumuló una caída de 11,6%, seguido por pisos y revestimientos cerámicos, con una baja de 9,3%, y asfalto, con un retroceso de 8,9%.
El cemento pórtland, uno de los materiales más utilizados como referencia de la actividad, mostró una disminución acumulada de 2,9% en los primeros nueve meses del año.
El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a celebrar los resultados mensuales en la red social X.
En cuanto al empleo, los puestos de trabajo registrados en el sector privado dentro de la construcción alcanzaron los 382.669 en agosto, lo que representó un incremento de 1,7% en comparación con el mismo mes de 2025.
Frente a julio, cuando se contabilizaron 379.912 trabajadores, la dotación formal sumó 2.757 ocupaciones y registró una mejora mensual de 0,7%.
Con este resultado, el empleo formal en el rubro acumuló un avance de 0,8% en los primeros ocho meses del año.
Por su parte, los protagonistas del sector no se muestran optimistas para el período octubre-diciembre en relación con el nivel de actividad esperado.
Las expectativas de las grandes empresas del sector para el último trimestre del año son mayormente de estabilidad, aunque con un sesgo desfavorable.
Entre las compañías dedicadas a obras privadas, el 74% prevé que la actividad no cambiará entre octubre y diciembre, mientras que el 15% espera una caída y el 11%, una mejora.
En obra pública, el 62,4% anticipa un nivel de actividad estable, pero el 23,5% estima una baja, frente al 14,1% que proyecta un aumento.
Entre quienes esperan una retracción, la caída de la actividad económica aparece como el principal motivo tanto para las firmas privadas como para las vinculadas con proyectos estatales; en este último grupo también pesan los atrasos en la cadena de pagos.
Las previsiones para el empleo siguen una tendencia similar. El 79% de las empresas de obra privada y el 63,1% de las dedicadas a obra pública no anticipan cambios en la cantidad de personal ocupado durante los próximos tres meses.
No obstante, las compañías que prevén reducir sus plantillas superan a las que esperan incorporar trabajadores: 13% contra 8% en el segmento privado y 23,8% contra 13,1% en el público.
A la hora de señalar medidas para estimular al sector, las firmas privadas priorizaron la reducción de cargas fiscales y el acceso al crédito, mientras que las constructoras de obra pública pusieron el foco en el financiamiento y la estabilidad de los precios.
