La inflación de la eurozona se elevó durante marzo hasta el 2,6 por ciento debido sobre todo al encarecimiento de los precios de la energía por la guerra en Oriente Medio.
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SUSCRIBITELa energía es la única categoría de productos que se encareció más en el tercer mes del año.
La inflación de la eurozona se elevó durante marzo hasta el 2,6 por ciento debido sobre todo al encarecimiento de los precios de la energía por la guerra en Oriente Medio.
Se trata de una cifra siete décimas por encima de la tasa interanual registrada en febrero y una décima más de lo estimado inicialmente por Eurostat.
El avance de los precios de la energía se disparó hasta el 5,1% en comparación con marzo de 2025, frente al descenso del 3,1% que había registrado en febrero, según los datos revisados publicados este jueves por la oficina de estadística comunitaria.
Estos guarismos reflejan una inflación de la energía dos décimas superior a su estimación previa.
La energía es la única categoría de productos que se encareció más en marzo, ya que el precio de los servicios se situó en un 3,2% interanual (dos décimas menos), el de los alimentos frescos en un 4,2% (cuatro décimas menos), el de los alimentos procesados en un 1,7% (una décima menos) y el de los bienes industriales no energéticos en un 0,5% (dos décimas menos).
Esto explica que la inflación subyacente -que excluye el efecto de los productos más volátiles como la energía y los alimentos- se redujese una décima en marzo, hasta una tasa interanual del 2,3% frente a la del 2,4% registrada en febrero.
Los precios de los servicios fueron los que más contribuyeron al encarecimiento de la canasta de compra en marzo (1,49 puntos porcentuales de la tasa), seguidos de la energía (0,48 puntos), alimentos, alcohol y tabaco (0,45 puntos) y los bienes industriales no energéticos (0,13 puntos).
En el conjunto de la Unión Europea, la tasa de inflación interanual aumentó también siete décimas con respecto a febrero, hasta situarse en marzo en el 2,8%.
Entre los grandes Estados del bloque, España registró la inflación más elevada en marzo, con un 3,4% (nueve décimas más que en febrero), seguida de Alemania con un 2,8% (ocho décimas más), Francia con un 2,0% (nueve décimas más) e Italia, cuya tasa solo aumentó una décima, hasta el 1,6%.
Sin embargo, entre el resto de países fueron Rumanía (9,0%), Croacia (4,6%) y Lituania (4,4%) los países dónde más se encareció la cesta de la compra, seguidos de Luxemburgo (3,8%), Eslovaquia (3,7%), Irlanda (3,6%), Estonia (3,5%), Grecia y Letonia (todos 3,4%), Polonia (3,2%), Austria (3,1%), Bulgaria (2,8%); y Portugal (2,7%).
En línea con la media de la eurozona se situó la inflación en Países Bajos (2,6%), mientras que por debajo estuvieron las registradas en Finlandia (2,5%), Eslovenia (2,4%), Malta (2,3%), Bélgica (2,2%) y Hungría (2,1%), en tanto que República Checa, Chipre y Sucia (todas 1,5%), así como Dinamarca (1,0%) fueron los países que menos vieron encarecerse la cesta de la compra.
El encarecimiento de los combustibles desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el 28 de febrero, ha provocado que la inflación en la eurozona haya superado, por primera vez en lo que va de año, el objetivo de inflación del 2% que tiene como meta el Banco Central Europeo (BCE).
Los expertos ya esperaban un aumento de los precios en tasa interanual por el llamado ‘efecto base’, puesto que el precio de la energía cayó en marzo de 2025, el mes con el que se compara el dato publicado ahora.
Sin embargo, el hecho de que los productos energéticos también aceleren su encarecimiento en tasa mensual (al 7,0% en marzo frente al 0,6% en febrero) revela los primeros efectos derivados de la guerra en Irán y su expansión geográfica, que ha disparado la cotización del petróleo y el gas desde su inicio.

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