Mastellone Hermanos S.A., la sociedad dueña de La Serenísima, tuvo una pérdida neta de 4.791 millones de pesos durante el primer semestre de 2026, un monto más de cuatro veces superior a los $1.161 millones negativos registrados en el primer semestre de 2025.
Así lo reflejaron los estados financieros de la compañía presentados ante la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Los números de La Serenísima
Los ingresos totales del semestre sumaron $908.674 millones, expresados en moneda homogénea al cierre del período, lo que representa una caída real de 6,7% frente a los $973.850 millones obtenidos un año antes.
Se trata del último balance que refleja los resultados de la conducción anterior de la firma.
En marzo de este año, el Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone anunciaron la concreción de un acuerdo estratégico para adquirir la mayoría accionaria de Mastellone Hermanos S.A..
La operación se realizó a través de Bagley Argentina S.A., sociedad mediante la cual ambos grupos económicos tomaron el control del 51,32% que restaba del capital social y de los votos que permanecían en manos de la familia fundadora y del fondo de inversión Dallpoint Investments LLC.
Tras varios meses de negociaciones y aprobaciones regulatorias, el 1° de agosto finalmente Arcor y Danone tomaron el control de La Serenísima.
La contracción de los ingresos estuvo explicada, de manera casi excluyente, por el desempeño del mercado argentino.
Las ventas locales bajaron de $807.199 millones a $723.996 millones, una disminución real de 10,3%.
La contracara fue que los ingresos por exportaciones crecieron 10,5%, hasta $172.242 millones, y pasaron de representar cerca de 16% de la facturación total en el primer semestre de 2025 a aproximadamente 19% un año después.
El costo de ventas bajó 4,1%, de $723.626 millones a $693.621 millones, pero lo hizo a un ritmo menor que los ingresos.
Como consecuencia, la ganancia bruta cayó 14,1%, de $250.224 millones a $215.053 millones, y el margen bruto sobre ventas pasó de 25,7% a 23,7%.
La pérdida de dos puntos porcentuales de margen en apenas doce meses es uno de los datos que explica por qué la compañía terminó el semestre con un resultado más negativo que el año anterior, pese a haber logrado bajar sus costos de producción en términos nominales.
Sobre esa ganancia bruta ya reducida incidieron los gastos de comercialización, que treparon 2,8% en moneda constante hasta $219.568 millones.
Coyuntura de la industria láctea
Según el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), las ventas de lácteos en supermercados cayeron 10% en términos reales durante el primer semestre de 2026.
En la última década el consumo de leche acumula una caída de 15 por ciento.
El propio observatorio señala que la recuperación del consumo, cuando se produce, se concentra en productos básicos, en detrimento de las especialidades y de las categorías con mayor valor agregado.
A eso se suma un desplazamiento del gasto hacia comercios de cercanía y circuitos que no siempre son capturados de manera plena por los relevamientos industriales tradicionales.
El problema para una compañía como Mastellone no parece limitarse entonces a cuántos litros de leche consume la población, sino a qué productos elige, en qué canal compra y con qué frecuencia sigue accediendo a las primeras marcas.
Según datos del sector, el sistema logístico constituye hoy el segundo rubro en peso dentro de la estructura de costos de la industria láctea, detrás de la materia prima.
En ese contexto, el detalle de gastos que acompaña los estados financieros de Mastellone muestra que los fletes representaron $148.045 millones entre gastos de fabricación y de comercialización durante el semestre, frente a $137.510 millones un año atrás.
La combinación entre menores ventas, caída del margen bruto y gastos comerciales en alza llevó a que el resultado antes de impuestos pasara de una pérdida de $7.925 millones en el primer semestre de 2025 a una pérdida de $10.647 millones en el mismo período de este año.
El beneficio por impuesto a las ganancias, que había atenuado el quebranto en 2025, achicó su aporte de $6.764 millones a $5.856 millones, lo que terminó de definir la pérdida neta de $4.791 millones.