La cosecha de cereales, legumbres y oleaginosas en Brasil llegaría a 332,7 millones de toneladas en 2026, una caída del 3,7 por ciento respecto a lo esperado para este año.
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SUSCRIBITEEl campo estará "bajo la influencia del fenómeno La Niña".
La cosecha de cereales, legumbres y oleaginosas en Brasil llegaría a 332,7 millones de toneladas en 2026, una caída del 3,7 por ciento respecto a lo esperado para este año.
La caída de la producción se debe a factores climáticos que afectarán al país.
El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) publicó sus primeras estimaciones para el sector agropecuario en el año entrante.
"En 2025 hubo unas condiciones climáticas muy favorables", que han favorecido una cosecha que según se prevé hasta ahora será un récord para la agricultura brasileña, explicó el responsable del estudio del organismo, Carlos Alfredo Guedes, en un comunicado.
Sin embargo, aclaró que para 2026 el campo brasileño estará "bajo la influencia del fenómeno La Niña", que provocará unas intensas lluvias en vastas áreas de siembra.
La caída esperada para 2026 ocurrirá a pesar de que las áreas cultivadas deberán crecer un 1,1%, hasta abarcar un total de 81,5 millones de hectáreas.
Según el IBGE, el arroz, el maíz y la soja responderán por el 92,6% del total de la producción agrícola brasileña en 2026.
Sin embargo, y en especial para el caso del maíz, para el año próximo se prevé una caída cifrada en un 9,3%, que tendrá una particular influencia en la contracción que se espera para el total de la cosecha.
Las ventas del comercio minorista de Brasil cayeron un 0,3% en septiembre pasado respecto al mes anterior, pero aún así mantuvieron una tasa de crecimiento interanual del 2,1%, informó el IBGE.
Según ese organismo estatal, en lo que va de este año, las actividades del sector acumularon hasta septiembre una suba del 1,5 %.
La caída de las ventas en septiembre se suma a las ya registradas en abril (-0,3%), mayo (-0,4%), junio (-0,1%) y julio (-0,2%), y el dato del noveno mes interrumpió la ligera recuperación medida en agosto, cuando el sector había repuntado un 0,2%.
De acuerdo al IBGE, el comportamiento del comercio minorista es reflejo sobre todo de las políticas del Banco Central, que mantiene las tasas de interés de referencia en un elevado 15%, una tasa que está unos diez puntos por encima de la inflación anual.
Según el Gobierno, esa política contraccionista y el alto coste del dinero han enfriado la actividad económica, al punto de que para este año se prevé un escaso crecimiento del 2,5%, frente al 3,4 registrado en 2024.