La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó las “Rondas de Negocios RIGI”, que se realizarán el 29 de octubre en Rosario.
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SUSCRIBITESe trata de un acercamiento de la central fabril al Gobierno luego de las críticas en el Día de la Industria.
La Unión Industrial Argentina (UIA) respaldó las “Rondas de Negocios RIGI”, que se realizarán el 29 de octubre en Rosario.
Se trata de la iniciativa que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó para vincular a los grandes proyectos de inversión adheridos al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con proveedores nacionales.
La entidad que conduce Martín Rappallini calificó la medida como una oportunidad para que el entramado productivo del país capte parte de los desembolsos que generan esos emprendimientos.
“Celebramos la iniciativa anunciada por el ministro Luis Caputo para vincular a los proyectos de inversión con proveedores locales. Es una iniciativa que forma parte del trabajo que desde la UIA venimos haciendo junto al Ministerio de Economía”, señaló la central fabril a través de un posteo en las redes sociales.
“Atraer inversiones y desarrollar proveedores requiere también contar con la infraestructura necesaria para producir. La energía es un factor fundamental para la competitividad de la industria en todo el país”, indicaron los refentes del sector productivo.
Caputo sostuvo que “el objetivo de estas Rondas es el de conectar los proyectos RIGI de minería, industria e infraestructura con los proveedores nacionales, a efectos de que tengan conocimiento del cronograma de inversiones y de la generación de nuevas oportunidades de negocios para sus empresas proveedoras de bienes o servicios”.
La primera convocatoria se realizará el 29 de octubre en Rosario, provincia de Santa Fe, con la participación de las firmas incluidas en el régimen y otras 25 empresas.
Organizada por el Ministerio de Economía, será el punto de partida de un ciclo de encuentros que buscará repetirse en el tiempo.
El objetivo central es que los proyectos de minería, industria e infraestructura contemplados en el régimen especial tomen contacto directo con proveedores del país.
Ambas partes podrán conocer el cronograma de inversiones previsto y detectar nuevas oportunidades de negocios para las empresas que suministran bienes o servicios.
Caputo había destacado además el impacto que el RIGI ya tiene en el entramado productivo: el 86% de lo invertido bajo el régimen se destinó a empresas nacionales y se movilizaron más de 1.200 proveedores en el país.
La UIA valoró la decisión de TGN de avanzar con el Gasoducto Manuel Belgrano, que llevará el gas de Vaca Muerta al centro, norte y litoral del país.
Para la entidad privada, esa obra “resolverá los problemas de abastecimiento que sufren las pequeñas y grandes empresas de nuestra industria”.
“Atraer inversiones y desarrollar proveedores requiere también contar con la infraestructura necesaria para producir”, planteó la unión industrial, que remarcó que la energía es “un factor fundamental para la competitividad de la industria en todo el país”.
La central fabril aclaró que trabaja junto a TGN en esa agenda para que las empresas puedan abastecerse de energía a precios competitivos y para desarrollar soluciones de infraestructura que permitan traducir la energía disponible en producción.
Las reuniones organizadas por Economía se producen en un escenario de retroceso de la producción manufacturera, que acumula una caída del 2,6% en lo que va del año.
Según un relevamiento conjunto de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario, las exigencias de contenido local previstas en el régimen se superponen en algunos casos con los distintos esquemas de compre provincial, lo que genera incertidumbre en las decisiones de inversión.
El reporte planteó que el sector no cuestiona la preferencia por proveedores locales en sí misma, sino que advierte que la oferta disponible podría no alcanzar la escala, la calidad o la competitividad que exigen las operaciones mineras que hoy suman unos US$ 40.000 millones en proyectos presentados bajo el RIGI.
Por eso, propuso avanzar en una mayor regulación, o desregulación, de las certificaciones de seguridad, sustentabilidad y cumplimiento normativo, para que las empresas del país puedan convertirse en proveedoras calificadas bajo los estándares que exigen las mineras.
Por su parte, la UIA sostuvo que “las empresas argentinas tienen capacidades, conocimiento y experiencia para formar parte de los grandes proyectos de inversión”.
La entidad definió tres ejes que, a su criterio, requieren un avance articulado entre todos los sectores: la integración de la cadena productiva, el desarrollo de proveedores locales y la infraestructura necesaria, para que el crecimiento de la economía se traduzca “también en más capacidades productivas en todo el territorio”.
El anuncio de Caputo se da además en medio de un reclamo de la propia UIA al Gobierno por la situación del sector, que acumula una caída del 2,6% en el año y un uso de la capacidad instalada del 58,2 por ciento en julio, último dato disponible.

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