jueves 11 de diciembre de 2025
  • Temas del Día

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Productividad

La necesidad de recrear el espíritu emprendedor

Lo que necesita la Argentina para situarse en un camino virtuoso con generación de empleo y crecimiento económico.

28 de noviembre de 2025 - 17:55

Por Mauricio Rampone. Del informe “Evolución de las PyMEs en Argentina y su impacto en el empleo”, publicado por UCEMA PyMEs surge un dato que grafica la inestabilidad económica argentina.

En abril de 2025 había 515.600 pequeñas y medianas compañías registradas (entendidas como aquellas empresas con hasta 100 empleados).

Es la misma cantidad que había hace 18 años, lapso en el que la población del país creció alrededor del 18%.

Por supuesto que en ese período hubo creación de nuevas compañías, así como cierre de otras; pero lo que interesa es que el número de PyMEs se mantiene constante.

Esto es equivalente a la demanda de empleo que genera el sector.

El vía crucis de las PyMEs argentinas

Aunque hay matices. No todas las micro y pequeñas empresas están registradas: sobre bases de información no verificada podrían estimarse en unos 400.000 emprendimientos y negocios adicionales.

Asumiendo este valor como aproximado, Argentina tendría hoy unas 20 empresas por cada 1.000 habitantes. Este valor es la mitad del registro de México y Chile, y un tercio del de España.

La gran pregunta es: ¿Qué condiciones ofrecen esos países en comparación con Argentina?

Sin personas con incentivos para invertir en la economía real, el siguiente interrogante es: ¿Quién va a generar el empleo que la sociedad reclama?

Vale la pena contrastar esos interrogantes con las intenciones o voluntad de quienes o ya están o van a salir a la cancha en breve.

En cursos ejecutivos dentro de la Universidad, hemos hecho una suerte de compulsa. Si los alumnos dispusieran de un capital menor para invertir, digamos U$S 10.000, se les consulta donde aplicarían esos fondos.

Las alternativas son: inversión financiera en renta fija, inversión financiera en renta variable, e inversión en economía real (tienda a la calle en Buenos Aires).

A cada una de las opciones se le asigna un rendimiento estimado y un riesgo asociado. Deliberadamente a la opción en economía real se le asigna el mayor rendimiento, pero también el mayor riesgo.

¿Imaginan cual son los resultados? Recurrentemente, el 80% eligió aplicar esos fondos en una inversión financiera.

image

Apoyo en el espíritu emprendedor

Por supuesto que esa decisión está influida por las razones de público conocimiento: los cambios en las reglas de juego, las crisis recurrentes, la presión fiscal, los juicios laborales, entre otras variables.

Pero aun cuando las variables macro se estabiliza y la curva de confianza se mantiene en el tiempo, hay cuestiones contextuales y culturales sobre las que habrá que trabajar para incentivar a la creación de emprendimientos que impacten en la economía real y generen empleo.

Recrear el espíritu emprendedor tiene que ver con este factor cultural.

Incorporar en la educación secundaria el análisis de negocios y el impacto de la IA, habilitar financiamiento blando institucional para startups y lanzamientos como complemento a la financiación clásica del tandem family & friends, promover ferias y charlas mano a mano con emprendedores, ampliar campañas de capacitación para emprendedores como las que promueven CAME, el Banco Nación y otras entidades.

A la frase que simboliza el legado “escribir un libro, plantar un árbol, tener un hijo” poder agregarle “crear una empresa”.

Mauricio Rampone, director de UCEMA PyMEs.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar