La comunicación es parte de la esencia de cualquier organización y es imprescindible para su funcionamiento adecuado.
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SUSCRIBITEPara quienes conducen una empresa, cada interacción cuenta.
La comunicación es parte de la esencia de cualquier organización y es imprescindible para su funcionamiento adecuado.
Impacta en la competitividad de la empresa, su adaptación a los cambios del entorno y la realización de las metas establecidas previamente.
En este universo, la comunicación no verbal incluye todo lo que no son palabras habladas, como el lenguaje corporal, las expresiones faciales, las inflexiones vocales y más.
En el ámbito privado, se trata de un factor decisivo en la percepción de la marca, la confianza de los clientes y la moral de tu equipo.
En una entrevista con Somos Pymes, María Laura Russo, asesora y CEO de Mixel Comunicación y Marketing, entregó cinco tips esenciales basados en cómo se perciben los mensajes en cada compañía.
Tu lenguaje corporal comunica inmediatamente tu grado de interés y confiabilidad. Evitá a toda costa cruzar los brazos, encorvarte o mirar hacia abajo, ya que proyectan desinterés o desconfianza.
En su lugar, mantené una postura abierta, hacé contacto visual firme (pero no intimidante) y utilizá gestos naturales para enfatizar ideas.
Esto crea un ambiente de confianza y empatía fundamental para cualquier negociación o reunión de equipo.
El tono de voz (velocidad, ritmo e intensidad) es tan importante como las palabras que decís, ya que influye en la recepción emocional de tu mensaje.
Usá un tono entusiasta y modulado cuando te dirijas a tu equipo o presentes un nuevo producto.
Un tono monótono o plano puede hacer que quienes escuchan pierdan interés.
Tu intensidad tiene que estar alineada a la importancia del mensaje: un tono firme transmite convicción, mientras que uno amable genera conexión.
La oficina, la sala de reuniones, la recepción son una extensión de la identidad corporativa de tu PyME y comunica tus valores.
Prestá atención al diseño y la disposición del espacio. Un entorno limpio y organizado comunica profesionalismo.
Asegurate de que el espacio refleje una cultura inclusiva y valorativa tanto para el personal (un buen área de descanso) como para los clientes (una sala de espera cómoda).
Tu oficina también es embajador de tu marca.
Cuando tu lenguaje corporal y tus palabras se contradicen, la gente tiende a creer lo que ven (el cuerpo a menudo revela la verdad).
Antes de presentaciones importantes, practicá lo que vas a decir pero también cómo lo vas a decir.
Si estás hablando de la importancia de la colaboración, tu postura debe ser inclusiva; si hablas de una crisis, tu expresión facial debe mostrar seriedad y control.
La meta es que lo verbal y lo no verbal refuercen el mismo mensaje.
La falta de conciencia sobre la propia comunicación no verbal puede socavar los mejores esfuerzos de tu empresa y debilitar tu reputación.
Invertí tiempo en capacitación para vos y para tus líderes clave sobre la importancia y el impacto del lenguaje corporal.
Además, convertite en un observador activo, es decir, mira cómo reaccionan las personas a tus gestos y tu tono, y ajustá si es necesario.
Al dominar estos aspectos, vas a mejorar la efectividad de tu comunicación y consolidarás la reputación de tu PyME como profesional y digna de confianza.
