Las normas ISO de sistemas de gestión pueden ser, en determinadas industrias y mercados, una herramienta para captar nuevos clientes, fidelizar a los actuales y diferenciarse de la competencia.
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SUSCRIBITELas exigencias varían según la actividad y el tipo de cliente.
Las normas ISO de sistemas de gestión pueden ser, en determinadas industrias y mercados, una herramienta para captar nuevos clientes, fidelizar a los actuales y diferenciarse de la competencia.
Crecer comercialmente implica mucho más que ofrecer un buen producto o servicio. También supone responder a las expectativas de los clientes, sostener la calidad y adaptarse a los requisitos de cada mercado.
En este escenario, las certificaciones ISO pueden contribuir a fortalecer la propuesta de valor de una PyME, sumando confianza a la gestión y ampliando sus oportunidades de negocio.
Las exigencias varían según la actividad y el tipo de cliente. En algunos casos, pueden estar vinculadas con la calidad, la gestión ambiental y seguridad de la información, entre otras normas.
Contar con procesos definidos y evidencias de su cumplimiento permite a las PyMEs demostrar cómo trabajan y responder con mayor preparación ante esas demandas.
Las normas ISO abordan distintos aspectos de la gestión que pueden influir en el desarrollo comercial y el proceso de fidelizar clientes en una organización.
Estas son algunas de las principales y cómo pueden aportar valor al negocio.
La ISO 9001, orientada a la gestión de la calidad, permite trabajar sobre la mejora de los procesos y la satisfacción del cliente.
Esto puede favorecer la captación de nuevos clientes y la continuidad de los vínculos comerciales, al ofrecer mayor consistencia en los productos y servicios.
Por su parte, la ISO 14001 brinda un marco para gestionar los aspectos ambientales de la organización.
En un mercado donde la sustentabilidad gana relevancia en las decisiones de consumo, contar con un sistema de gestión ambiental permite respaldar las prácticas que la empresa comunica con información verificable y evitar el greenwashing.
Así, la gestión ambiental también puede convertirse en un diferencial comercial en industrias sobre todo donde el impacto ambiental es parte de la agenda estratégica.
La ISO 27001, enfocada en la seguridad de la información, permite gestionar riesgos y proteger los datos de la organización y sus clientes.
Esto puede fortalecer la confianza y facilitar el acceso a oportunidades comerciales que exigen garantías en materia de seguridad.
Antes de elegir una norma, es importante identificar qué necesita la PyME, qué valoran sus clientes y qué requisitos pueden incidir en sus oportunidades comerciales.
Una certificación no garantiza nuevos contratos, pero puede respaldar la propuesta de valor de la organización y ayudarla a responder a las demandas de su mercado.
Por último, compartimos un gráfico con ejemplos de industrias y mercados en los que estas normas ISO y otras certificaciones pueden aportar valor y contribuir a generar nuevas oportunidades.
Mind & Process es una empresa de consultoría especializada en la mejora continua aplicada a la gestión por procesos, calidad y triple impacto.
