Los precios que pagan los consumidores en la potencia norteamericana aumentaron un esa cantidad en todo el año pasado, dando paso al menor incremento en tres años.
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SUSCRIBITELos precios que pagan los consumidores en la potencia norteamericana aumentaron un esa cantidad en todo el año pasado, dando paso al menor incremento en tres años.
A su vez, las remuneraciones reales de los trabajadores crecieron un 0,2 por ciento, según el Departamento de Trabajo.
En diciembre, el índice de precios al consumidor (IPC) subió un 0,3%, el mayor incremento en seis meses, cifra que contrasta ampliamente con la de Argentina.
Tras una recesión profunda y prolongada que comenzó en 2007 y después de seis años de estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal, la inflación sigue siendo débil y EE.UU. empieza a msotrar cierto crecimiento.
La inflación en 2012 y los datos del Departamento de Trabajo muestran que la última vez que el IPC subió menos del 2% en dos años consecutivos fue en 1997 y 1998, años de la gobernación demócrata de Bill Clinton.
La Reserva Federal inició en diciembre la retirada gradual de sus estímulos, bajando de 85.000 millones de dólares a 75.000 millones de dólares sus compras mensuales de bonos del Tesoro y de títulos hipotecarios.
Pero mientras algunos miembros del Comité de Mercado Abierto de la FED argumentan que los estímulos de la Reserva Federal robustecen el peligro de un brote inflacionario, otros señalan que el bajo índice de inflación puede convertirse en deflación si no se registran avances en el mercado laboral y el consumo.
Si se excluyen los precios de alimentos y energía, que son los más volátiles, la inflación subyacente en diciembre fue sólo del 0,2%, y la de todo el año fue del 1,7%, según los datos oficiales.
La inflación, combinada con una reducción de la horas trabajadas recortó la remuneración horaria promedio de los trabajadores en EE.UU. en un 0,3% en diciembre.
En todo 2013, las remuneraciones horarias reales -las ajustadas por inflación- cobraron un impulso de 0,2%, lo cual limita el poder adquisitivo de los consumidores cuyo gasto es, en EE.UU., equivalente a más de dos tercios de la actividad económica.
En diciembre los costos de la energía subieron un 2,1%, el mayor incremento mensual desde junio, y los precios de los alimentos subieron un 0,1%, indicó el gobierno.
Los precios de la vestimenta aumentaron en diciembre un 0,9%, el mayor incremento mensual desde junio.