Imaginá por un momento que tu cliente es una mamá desesperada que no logra diferenciar a sus bebés gemelos....
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SUSCRIBITEImaginá por un momento que tu cliente es una mamá desesperada que no logra diferenciar a sus bebés gemelos....
Esta historia, real e insólita es una metáfora de lo que ocurre en la cabeza de tu cliente cuando no logramos DEMOSTRAR por qué nuestro producto es diferente y mejor.
La diferencia entre una mamá y tu cliente, es que una madre es capaz de cualquier disparate para poder identificarlos...
Pero tu cliente NO.
Son más parecidos al resto, LISTO a pelear por precio.
Por eso es tan importante, en los primeros minutos, que puedas contarle por qué tu propuesta es mejor, superadora o que logrará los resultados que prometés.
_Hablás como todos
_Presentás lo mismo que todos
_Y lo decís igual que todos
Entonces en la cabeza de tu cliente se produce el "efecto gemelos"
Parece igual, entonces compro el más barato o... ¿Para qué cambiar el servicio que ya tengo?
La recompensa debe ser muy grande para JUSTIFICAR el precio y el cambio.
SI ESO NO OCURRE, entonces la información que recibirá tu cliente es...
Me voy con el más barato o a ver si cambio y me pego un palo.
Seguir mal, para muchos, es mejor que proponer un nuevo proveedor y que vaya igual de mal o peor.
Y vos: ¿De qué manera creás mensajes diferenciales e impactantes para que tu producto se luzca bien diferente de tu hermano gemelo (tu competencia)?
Te mando un abrazo inspirador.
Gonzalo Otálora, especialista en franquicias y autor de "Reinventados".