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Cultura

Erradicar la cultura del pobrismo

17 de febrero de 2023 - 11:36

Uno de los problemas de Argentina y sus gobernantes es la demanda de una sociedad que cada vez le pide más al Estado, y éste se lo da.

Pobre no se nace, se hace. Ningún ser humano nace pobre o rico, el ser humano nace bueno y sus actos, conductas, comportamientos deforman su nobleza, seria desmedido decir que la sociedad lo corrompe. El ser humano se vicia por sí mismo.

El problema es estructural

En la Argentina, la vieja generación de políticos no quiere o no le interesa dar la batalla cultural y los dirigentes no se animan a aceptar el capitalismo como el único modelo de salida próspera y moderna, de acuerdo a la experiencia mundial.

Aceptar el capitalismo como modelo económico, político y social es sinónimo de crecimiento y de desarrollo.

Los gobiernos siguen profesando tener una economía con fuerte intervención estatal, sin inversión y crecimiento privado y sin generación de empleo genuino.

Desaniman a los emprendedores con burocracia contable, destruyen puestos de empleo con la excesiva presión tributaria, tientan a los empresarios a la contratación clandestina por la inoperancia en políticas públicas de empleo, perfeccionan la mafia sindical, destruyen la economía con el asistencialismo extremo y coronan el pobrismo como la victima destacada del Siglo XXI.

En la Argentina, pareciera que para una clase dirigente enquistada ser empresario, emprendedor, empleador, tener un local, una empresa, ser industrial, ser productor agrario, está mal visto o es una mala palabra. Pero ser pobre (por elección) es motivo de premiación.

Pareciera que ser pobre es virtuoso y generar riquezas, trabajar, emplear, producir es un pecado.

Por eso insisto, que el debate no es solo político, es cultural, es educativo, es laboral y es mucho mas profundo y evidentemente escapa a la ineficacia de los políticos actuales.

En cambio, un país que invierte en educación y apuesta al trabajo como única política de inclusión social, alienta la inversión privada, engrandece aquellos que quieren producir o generar empleo, apuesta a una económica con menor intervención estatal.

Aprendiendo del pasado

A la vista de los acontecimientos históricos, son Naciones que se desarrollan, se modernizan, se globalizan y hacen que la vida de sus gobernados sea más fácil.

Es una cuestión de modelo de país: la Argentina, como en su pasado, es y debe ser una nación donde la Educación sea un eje articulador igualitario que empiece en la primaria pública, continúe con la secundaria pública y finalice con la universidad pública, para los argentinos sin distinción de clases y en defensa de la soberanía territorial.

No hay ninguna duda: la educación y el trabajo son los dos factores centrales para cambiar la vida de la gente.

Veo un país con mucha gente que no trabaja, que vive de los planes y que vive en un circulo vicioso alimentado por los gobiernos que engordan el Estado sin escrúpulos.

El camino está claro, solo falta decisión.

Incentivar la inversión privada, achicar inteligentemente el Estado, contar con políticas en materia economía y de empleo y fomentar la educación combatiendo la inseguridad son reglas democráticas básicas de un país próspero con una visión republicana y libre.

 

Dr. Juan Pablo Chiesa

Abogado UBA. Especialista en Derecho del Trabajo, Seg. Social y Derecho Sindical. Magister en Empleo y en Políticas Públicas. Escritor y Docente.
Presidente de Aptitud Renovadora.

@chiesa_juan en Instagram y Twitter

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