El presidente de la Cámara de Industriales Fundidores de la Argentina, Daniel Ferreyra, señaló que la franja clave para esa industria atraviesa un "serio problema de competitividad", debido a los "crecientes costos y la apreciación cambiaria".
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SUSCRIBITEEl presidente de la Cámara de Industriales Fundidores de la Argentina, Daniel Ferreyra, señaló que la franja clave para esa industria atraviesa un "serio problema de competitividad", debido a los "crecientes costos y la apreciación cambiaria".
"Tenemos un serio problema de competitividad, ya que a los crecientes costos industriales de los últimos años, se suma el efecto de la apreciación cambiaria, sobre todo respecto de nuestro principal socio del Mercosur", describió el dirigente empresarial.
Asimismo, estimó que "el contexto internacional es complejo y mientras que en el mundo los costos industriales, bajan aquí se da un efecto opuesto".
Ferreyra explicó que este año "la fundición terminará con números negativos, debido a pérdidas en el mercado externo y al poco avance en los programas de sustitución de importaciones en lo que se refiere a piezas fundidas, como en el caso de las autopartes, que representan el 36 por ciento del total del mercado para las empresas del sector".
El sector está "trabajando con el Gobierno para resolver estas situaciones, con un gran compromiso en el manejo del comercio exterior a través de la mesa de sustitución de importaciones y, en especial, para mejorar la competitividad, algo que posibilita exportaciones de bienes fundidos", pronunció el empresario.
El mandamás de la Cámara brindó su apoyo a la iniciativa de diálogo social que propuso la presidente Cristina Fernández de Kirchner. "Fomentar el diálogo institucional siempre es sano para la democracia. Este camino es el que nos ayuda a acercar posiciones para encontrar las soluciones adecuadas que cada sector necesita y que, en definitiva, beneficiarán al país", aseveró al respecto.
Y agregó: "Nosotros seguimos trabajando por el desarrollo de la industria, sabiendo que pertenecemos a un sector estratégico, no sólo por nuestra alta incidencia en el empleo, sino también porque las piezas fundidas en metales ferrosos y no ferrosos componen un eslabón esencial para el crecimiento industrial del país, especialmente en mercados como el automotriz, petrolero, minero, ferroviario y de bienes de capital", destacó el empresario.
La industria de la fundición es el primordial para la industria metalúrgica, ya que fabrica las piezas unitarias en metales ferrosos y no ferrosos para diversos mercados.
Con 6 mil empleados directos y más de 30 mil indirectos en sus 500 plantas fabriles (en su mayoría PYMES) es uno de los rubros que más trabajadores emplea en la metalurgia.