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Leve caída de los precios internacionales de los alimentos durante abril

Los valores mundiales de las materias primas de alimentos registraron una disminución mensual menor a 1 por ciento tras el gran aumento del mes anterior impulsado por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

Así lo mostró un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El índice, que registra los cambios mensuales en las commodities de alimentos más intercambiadas en el mundo promedió 158,5 puntos en enero, 0,8% menos que en marzo aunque acumula un crecimiento del 29,8% en la comparación interanual.

Coyuntura global

Tras cerrar marzo con un récord histórico desde la creación del índice en 1990, eclipsando las subas del período 2008-2011, la baja, considerada como “modesta” por la FAO, se vio motivada por una caída en el valor de los aceites vegetales y los cereales.

En el caso del índice que componen los aceites, el mismo registró una merma de 5,7%, lo cual representa un tercio del aumento del 23,2% en marzo.

Entre los motivos del descenso –concentrado sobre todo en los aceites de palma, girasol y soja- se señaló “el racionamiento de la demanda”.

No obstante, “la incertidumbre” generada por la suspensión de las exportaciones de aceite de palma por Indonesia, el mayor productor del mundo, contuvo un mayor descenso de los valores internacionales.

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Para Máximo Torrero Cullen, economista jefe de la FAO, “la ligera disminución es un gran alivio, en particular para los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos” aunque subrayó que “los precios de los alimentos aún se mantienen cerca de los recientes valores máximos alcanzados, lo que refleja la persistente escasez de suministros en los mercados y supone un desafío para la seguridad alimentaria de las personas más vulnerables”.

En lo que respecta a los cereales, sus valores se redujeron 0,7%, arrastrados por un descenso del 3% en el precio internacional del maíz, tras las cosechas en Brasil y Argentina que “ayudaron a aliviar la presión en los mercados”.

Durante el mes pasado, los cereales se habían encarecido un 17,1% dado que Rusia y Ucrania representan ambos el 30% y el 20% de las exportaciones mundiales de trigo y maíz.

La demanda alimenticia

En el caso del trigo, los precios continuaron avanzando en abril con una suba de 0,2% dado que continua viéndose afectado por “el bloque de los puertos en Ucrania” y “la preocupación acerca de la situación de los cultivos en Estados Unidos”.

No obstante, el avance fue ligero (el mes pasado fue del 19,7%) por la contención que supusieron “el aumento de los envíos procedentes de la India” y las “exportaciones de Rusia superiores a lo previsto”.

En tanto, el arroz se incrementó 2,3% “por la fuerte demanda de China y el Cercano Oriente”.

Por su parte, la FAO estimó un descenso del 1,2% en el comercio mundial de cereales en la campaña 2021/22, respecto al “nivel récord” registrado en el anterior periodo, en el cual se produjeron 2.799 millones de toneladas.

El descenso en el intercambio está asociado a una caída en el maíz y otros cereales secundarios, mientras que, por el contrario, se espera un aumento en el de arroz (+3,8%) y trigo (+1%), impulsado por exportaciones superiores a lo previsto de Rusia a Egipto, Irán y Turquía.

El valor de la comida

Por su parte, otros índices de alimentos, como el del azúcar, la carne, y los lácteos presentaron avances moderados en abril del 3,3%, 2,2% y 0,9% mensual, respectivamente.

En el caso del azúcar, las alzas se vieron motorizadas por la suba de precios del etanol y el “lento inicio” de la cosecha de Brasil, el mayor exportador.

Respecto de la carne, cuyo precio alcanzó un nuevo récord histórico, el valor se vio motivado por las perturbaciones a las exportaciones a las exportaciones de Ucrania y los brotes de gripe aviar en el caso de las aves de corral, y subas en las carnes de cerdo y bovinas por la escasa oferta.

Del mismo modo, la escasez en la oferta por la menor producción lechera en Europa y Oceanía; y el aumento repentino de la demanda de manteca por el desabastecimiento de aceite de girasol y margarina explicó la suba de los lácteos.