En la última década comenzaron a popularizarse ciertas herramientas que eran capaces de extraer información directamente de los registros de los sistemas de gestión y transaccionales, con el objetivo de monitorear, diagnosticar y transformar procesos.
Process Mining es hoy una poderosísima herramienta de cambio, y el secreto mejor guardado por las grandes empresas.
Si bien el concepto de Minería de Procesos (o Process Mining) nació en la postrimerías del siglo XX, fueron las APIs y los sistemas abiertos los que realmente permitieron llevarlo a su máxima expresión.