El Fondo Monetario Internacional no ocultó su desencanto con el Gobierno nacional por su falta de dedicación para mejorar la calidad de las estadísticas y le pidió una respuesta de aquí al 17 de diciembre sobre el tema.
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SUSCRIBITEEl Fondo Monetario Internacional no ocultó su desencanto con el Gobierno nacional por su falta de dedicación para mejorar la calidad de las estadísticas y le pidió una respuesta de aquí al 17 de diciembre sobre el tema.
El directorio del organismo -conducido por la francesa Christine Lagarde (foto)- volverá a reunirse en esa fecha "y considerará los pasos adicionales a partir de la respuesta de Argentina, y en línea con los procedimientos del FMI", detalló el Fondo en un comunicado.
La medición de la inflación e incluso los datos del Producto Interior Bruto (PIB) son ceustionados en Argentina y el mundo, y el Fondo lleva más de un año reclamando a la Casa Rosada para que ponga en orden las cosas.
El FMI le dio al Gobierno en febrero, 180 días para resolver el problema, tiempo que terminó el lunes. Según los reglamentos del organismo multilateral, Argentina debe responder a los requerimientos del directorio antes de este nuevo y último plazo del 17 de diciembre, a partir del cual puede abrirse el mecanismo de sanciones.
Ningún país ha sido sancionado en los 68 años del FMI a causa de la calidad de sus cifras. Constituido por 188 países, el FMI realiza evaluaciones regulares de sus miembros, siendo la fiabilidad de las estadísticas parte esencial de ese monitoreo.
El kirchnerismo acusa al Fondo de haber contribuido para que suceda la crisis económica que acabó en el default de 2001.
El Gobierno nacional saldó todos sus compromisos financieros con el FMI en 2006, y en junio determinó la cancelación de deuda con otros organismos internacionales.
La Casa Rosada se neiga a aceptar las misiones de evaluación del Fondo desde 2006, pero de todas maneras aceptó que expertos del Fondo lo aconsejaran sobre cómo crear un índice de inflación nacional creíble, en un proceso que acabó en enero pasado, sin resultados visibles.
Analistas privados dentro del país e inversores internacionales cuestionan las cifras del INDEC, y hay iniciativas en el Congreso estadounidense para que esa situación acabe en sanciones comerciales.
