La oleaginosa lideró la bajas en el mercado de futuros estadounidense, con una merma superior a los 8 dólares, presionada por el desplome en el precio del aceite, en una jornada en la que el trigo y el maíz también tuvieron cierres negativos.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITELa oleaginosa lideró la bajas en el mercado de futuros estadounidense, con una merma superior a los 8 dólares, presionada por el desplome en el precio del aceite, en una jornada en la que el trigo y el maíz también tuvieron cierres negativos.
El contrato de noviembre de la soja descendió 1,80% (US$ 8,18) hasta los US$ 444,36 la tonelada, mientras que la posición enero bajó 1,72% (US$ 7,90) para ubicarse en US$ 449,28 la tonelada.
Los fundamentos de la baja radicaron en el avance de la cosecha estadounidense, las lluvias beneficiosas para zonas productoras de Brasil y por el desplome del aceite.
Dicho subproducto tuvo una merma en su cotización de 2,37% (US$ 31,97) para cerrar a US$ 1.313,49 la tonelada.
Según la corredora de granos Granar, el caída en el valor persiguió el descenso del petróleo, pero, también, "por el rumor de que China estaría vendiendo unas 500.000 toneladas de aceite de soja de sus reservas".
"Todo esto fue tomado por los fondos de inversión como razón válida para liquidar contratos y retirar ganancias", indicó la firma especializada.
Por su parte, la harina retrocedió 1,46% (US$ 5,51) y se posicionó en US$ 370,15 la tonelada.
En cuanto a los cereales, el maíz descendió 0,84% (US$ 1,87) y se ubicó en US$ 220,17 la tonelada, por la caída del petróleo y el progreso de la cosecha en Estados Unidos.
A estos se le sumó la expectativa de algunos privados de que el martes próximo el Departamento de Agricultura de dicho país (USDA) eleve su proyección de producción por encima de las 384 millones de toneladas, frente a los 381,50 millones del informe de octubre.
Respecto al trigo, el retroceso fue del 0,92% (US$ 2,66) y se posicionó al cierre en US$ 284,30 la tonelada, debido a la toma de ganancias por parte de los fondos de inversión y por la apreciación de dólar frente al euro.
