La actividad tuvo un avance de 101,3 por ciento interanual, con un volumen de 391.100 toneladas más que en el período en el que más repercutieron las medidas de aislamiento social por el coronavirus, de acuerdo a un informe de la Cámara Argentina del Acero.
En el cotejo con abril pasado, la producción siderúrgica marcó una mejora de 12,9 por ciento.
La entidad que nuclea a las principales empresas del sector resaltó que la producción de laminados en caliente fue de 381.700 toneladas, 3,8% mayor a la de abril (367.800 toneladas), y 100,7% mayor a la de mayo del 2020 (190.200 toneladas).
En cuanto al hierro primario, la producción totalizó 300.600 toneladas, un 4,4% inferior a la de abril (314.400 toneladas) y 225,4% mayor a la de mayo del año anterior (92.400 toneladas).
Asimismo, la fabricación de planos laminados en frío fue de 104.400 toneladas, una baja de 11% respecto a abril (117.300 toneladas) y 92,4% mayor a la de mayo del año pasado (54.300 toneladas).
En un comunicado, la entidad privada ilustró que "se mantiene en buen nivel la demanda de acero para la fabricación de maquinaria agrícola e implementos, envases para alimentos y desinfectantes, y electrodomésticos".
Además, "los despachos al sector de la construcción siguen sostenidos, no obstante, fueron afectados en la última semana de mayo debido a las nuevas medidas de confinamiento".
Por su parte, la Cámara añadió que "los despachos al mercado de la energía en el ámbito local crecieron respecto al registrado en los primeros meses del año".
"En cambio, la exportación de productos terminados, también fuertemente ligada a ese segmento, se mantiene estable en niveles similares a los de meses previos", detalló.
Por último, se informó que "en abril y mayo se registró un aumento de los contagios de coronavirus, que afectó algunos turnos tanto en plantas productoras de acero como en la cadena de valor metalmecánica".
De igual forma, se advirtió que "continúan generando dificultades la falta de suministro de oxígeno a las plantas industriales", que mantiene algunas paralizadas (como el caso de Gerdau Argentina) y ocasiona faltantes de productos largos en sectores como el de la construcción.