El rubro tuvo en marzo un impulso del 16,6 por ciento en la comparación interanual, a causa del cambio de hábitos relacionado a las condiciones de aislamiento social que viven las familias por el coronavirus.
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SUSCRIBITEEl rubro tuvo en marzo un impulso del 16,6 por ciento en la comparación interanual, a causa del cambio de hábitos relacionado a las condiciones de aislamiento social que viven las familias por el coronavirus.
Así lo mostró un informe elaborado por la consultora Focus Market y Scanntech, que destacó que el fuerte crecimiento de marzo impactó positivamente en el acumulado del año, que mostró una variación positiva del 2,8%.
La canasta básica que incluye alimentos, higiene y cuidado del hogar fue la protagonista de la recuperación del consumo masivo en marzo, luego de dos meses a la baja como enero (-7,9%) y marzo (-3,5%).
El informe visualizó una priorización de categorías asociadas a alimentación, salud, limpieza, desinfección e indulgencia, es decir aquellos productos que reflejan un consumo emocional y de gratificación.
En el consumidor, se observa mayor disposición al consumo (generalmente por decisión de ampliar stock doméstico), mayor gasto en el canal tradicional frente a la imposibilidad de tener gastos en online, y más ocasiones de consumo para algunas categorías en contrapartida de menores ocasiones para otras.
Esta descripción, no invalida la realidad de un "contexto de incertidumbre frente a la realidad de los bolsillos flacos y estresados en la ancha base de la pirámide", resaltó el informe.
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Así los rubros que multiplicaron su demanda en marzo fueron los de farmacia (312%), lavandina (209%), insecticidas (165%), rotisería (109%), guantes (109%), premezclas (98%), harinas (88%), granos (77%), jabones de tocador (76%), fideos secos (66%), y otros productos limpiadores (65%).
También registraron un alto crecimiento de demanda dulce de leche (57%), pan rallado (57%), repostería (56%), dry mix (56%), conservas (54%), arroz (52%), mate cocido (51%), aderezos (49%), papel higiénico (48%), aceite (48%), achocolatados (48%) y congelados (46%), jugos en polvo (43%), paños y trapos (42%) entre otros.
"Hizo falta la irrupción de un evento extraordinario y disruptivo, para que el consumo masivo vuelva a crecer. No es algo para festejar, al menos en un contexto de restricciones e incertidumbres", analizó el informe.
Este fenómeno de consumo, que acompaña un comportamiento social particular, era "algo hasta esperable, ya que se vio anticipadamente los fuertes incrementos de volúmenes vendidos en los días posteriores al 20 de marzo y en la semana subsiguiente".
El hogar "se transformó en un refugio y esto produjo cambios en los hábitos, en las actitudes, en las ocasiones de consumo y sin duda muchos más cambios que hoy solo atinamos a avizorar", explicó el trabajo al presentar el estudio de consumo.
"En 27 meses, el autoservicio mostró guarismos positivos sólo en marzo de 2018", reseñó el informe al plantear que resta monitorear semanalmente la confirmación de las tendencias para aprovechar un nuevo escenario más prometedor para el consumo masivo en general.
No obstante, el análisis señaló que se deberá esperar "que se despejen las variables macro para poder hablar entonces de un retorno sustentable del crecimiento del consumo".
Con estas variaciones se observan algunos indicadores que empiezan a ser parte de la estructura de una nueva realidad de consumo, tal como el aceleramiento de las tendencias de compra on line que ya es realidad para el comercio de cercanía.