La primera economía de Latinoamérica creció 1,1 por ciento en el primer año del gobierno de Jair Bolsonaro, de acuerdo a un reporte del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
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SUSCRIBITELa primera economía de Latinoamérica creció 1,1 por ciento en el primer año del gobierno de Jair Bolsonaro, de acuerdo a un reporte del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Fue el menor crecimiento de los últimos tres años, ya que el Producto Bruto Interno de Brasil había crecido 1,3% tanto en 2017 como en 2018, a la salida de la recesión de 2015 y 2016.
El crecimiento del 2019 estuvo dentro de lo proyectado por los analistas en diciembre último, y por encima del 0,84 por ciento que había apuntado el Banco Central el mes pasado.
El consumo de las familias creció 1,8 por ciento, la actividad agropecuaria 1,3%, la industria 0,5% y servicios 1,3%.
El producto interior bruto (PIB) brasileño continúa así a un ritmo lento de recuperación desde la severa recesión vivida entre 2015 y 2016, cuando registró una contracción de alrededor del 7%.
En 2017 el país inició una recuperación que se mantuvo en 2018, pero en ambos casos con repuntes del 1,3%.
Solo en el cuarto trimestre el crecimiento fue del 0,5% frente a los tres meses anteriores, y del 1,7% frente al mismo periodo de 2018.
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Las exportaciones brasileñas crecieron pese al coronavirus
El consumo de las familias (1,8%), el sector agropecuario (1,3%) y el de servicios (1,3%) contribuyeron al crecimiento anual de 2019, en el que la industria presentó de nuevo altos niveles de ociosidad con un avance de apenas el 0,5%.
El campo brasileño se convirtió de nuevo en un motor clave para la economía brasileña gracias al desempeño positivo de los cultivos de maíz (23,6%), algodón (39,8%), naranja (5,6%) y fríjol (2,2%).
El sector servicios registró un resultado positivo, aupado por el ramo de información y comunicación (4,1%), las actividades inmobiliarias (2,3%) y el comercio (1,8%).
Por su parte, la industria se vio golpeada por la caída del 1,1% del sector extractivo, debido a la tragedia minera en Brumadinho, en el sureste de Brasil, que dejó 270 muertos e impactó negativamente en los resultados del gigante minero brasileño Vale.
No obstante, la construcción creció un 1,6% en 2019, lo que supone el primer resultado positivo tras cinco años consecutivos de caída.
En el sector externo, las exportaciones cayeron un 2,5%, mientras que las importaciones avanzaron un 1,1%.
Con todo, el PIB per capita se elevó hasta 34.533 reales (unos 7.674 dólares) en 2019, lo que representa una subida, en términos reales, del 0,3% en relación a 2018.
La tasa de inversión en 2019 fue del 15,4% del PIB, levemente por encima del dato registrado en 2018 (15,2%).
El índice promedio de desempleo sigue siendo elevado y en 2019 cayó apenas cuatro décimas, desde el 12,3% en 2018 al 11,9% en 2019, equivalente a 12,6 millones de personas sin trabajo, como ya había informado el Gobierno. Ese descenso se debió, principalmente, por el aumento del empleo informal.