Según un informe de la Unión Industrial Argentina, la actividad de las pequeñas y medianas empresas industriales cayó en torno del 5% en 2018.
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SUSCRIBITESegún un informe de la Unión Industrial Argentina, la actividad de las pequeñas y medianas empresas industriales cayó en torno del 5% en 2018.
Pero ¿Qué hacen las empresas a nivel estratégico para responder a una coyuntura desfavorable? Si bien más de la mitad de las PYMES argentinas cuenta con un equipo interno que colabora en la toma de decisiones, el 86% destaca la confianza y el respaldo que un directorio externo le generaría. Así y todo, el 64 % sólo acude a ayuda externa en situaciones de crisis o confusión institucional.
La relevancia de este dato radica en que desnuda un comportamiento reactivo ante la coyuntura, y no proactivo para mejorar y sostener la gestión integral del negocio. Así lo revela una encuesta realizada por ADIRAS (Asociación de Directorios Asociados).
En ocasiones, las pequeñas y medianas empresas no disponen de grandes estructuras corporativas que les permitan establecer una clara división de roles y de tareas. Y esto impacta, fundamentalmente, a nivel gerencial y directivo, en la medida en que quienes ocupan esos puestos se ven atados a la operación diaria y encuentran dificultades para tomar distancia y enfocarse en la toma de decisiones y de estrategias. Más aún, cuando el escenario de “normalidad” se ve alterado.
A su vez, la sucesión está considerada como una situación de crisis en la empresa que debe ser tratada con antelación y por profesionales. Sin embargo, gran cantidad de PYMES no tiene en cuenta la posibilidad de buscar asesoramiento.
Tal es así que según resultados de una encuesta de Adiras, el 64% busca ayuda externa sólo ante situaciones críticas. Este comportamiento reactivo tiene su raíz en que cuando les está yendo bien, confían que nunca tendrán un traspié. Pero cuando surge una crisis, normalmente no saben cómo manejarla ya que se trata de organizaciones que siempre se administraron solas.
En todo caso, es dable preguntarse cuáles son las expectativas de continuidad de la empresa. Si lo que se espera es legar un patrimonio a los herederos, pero ellos no están dispuestos o no tienen la actitud o aptitudes necesarias para asumir el control de la empresa, es recomendable un buen traspaso que una mala sucesión.
Aún así, según una encuesta de PWC un 50% planea transferir su negocio a la próxima generación, pero sólo un 25% proyecta armar procesos de transición profesionalizados.
Saber vender el negocio cuando está dando beneficios puede ser una decisión difícil pero acertada, previa evaluación en profundidad de variables del negocio y del contexto. Numerosas encuestas sostienen que solo un 24% logra superar con éxito el traspaso de poder de la primera a la segunda generación, y apenas un 14% sobrevive a la tercera generación.
Si bien el 69% de las PYMES que conforma un equipo externo cuenta con unidades internas que trabajan en la toma de decisiones, el 86% asegura que la posibilidad de contar con un equipo externo le generaría respaldo y seguridad.
Con el trasfondo de las elecciones y una coyuntura economía que más que esperanza parece generar dolores de cabeza, el (33%) de los N °1 de PYMES encuestados aseguran que la principal causa de insatisfacción es la incertidumbre en que viven.
A su vez, en relación con causas de la propia empresa, no contar con una estructura profesional y tampoco con personal calificado a quienes delegar parte de las tareas o procesos, genera exceso de trabajo en el propio empresario, transformándose ésta en la segunda causa de insatisfacción con el (27%).
Por último y relacionado con las anteriores variables, no alcanzar los objetivos previstos (19%) es el tercer aspecto en ser mencionado.
Del estudio surge además que el 63% de las PYMES no cuenta con un directorio activo ni tampoco es frecuente tener reuniones con socios. Este dato parece corroborar la soledad en que se gestionan las PYMES y la falta de gobierno típica de las mismas.
“En ediciones anteriores, la mayor previsibilidad macroeconómica hacía que la variable exceso de trabajo prevaleciera por sobre incertidumbre”, dice Martín Yechua, director ejecutivo de Adiras quien complementa su declaración afirmando “hoy por hoy, la coyuntura se ha adueñado de la agenda PYME y he aquí nuestro desafío para incentivarlos a pensar en lo estratégico”, argumentó el ejecutivo.
De acuerdo con una encuesta realizada por ADIRAS, las pequeñas y medianas empresas buscan ayuda externa para gestionar sus negocios ante situaciones de crisis (28%), frente a la ausencia o confusión de perspectivas (36%), de cara al surgimiento de una posible competencia o amenaza para el negocio (11%), por ausencia de un directorio o equipo interno (8%), siempre (14%) y solo una leve minoría indica que no precisa ayuda (3%).
“La impronta del dueño se hace notar en las PYMES, donde pedir o recibir ayuda externa puede confundirse con un síntoma de debilidad del N°1”, dice Martín Yechua, director ejecutivo de Adiras, en relación a los prejuicios típicos de los decisores.
“Por el contrario, recibir ayuda externa y calificada implica un compromiso profundo con la profesionalización y, por consiguiente, con la continuidad de la empresa trascendiendo incluso a la figura del fundador”.
Alrededor de la mitad de los directivos indica que asume una posición reactiva, en la medida en que espera que los otros miembros del equipo le presenten soluciones o propuestas, para luego discutirlas y actuar. Sin embargo, la otra mitad prefiere asumir el control y postular primero su visión, para luego conocer la opinión del resto.
En términos generales, los empresas valoran de forma positiva (73%) y parcial (27%) las contribuciones recibidas en los directorios externos. Los principales beneficios que destacan de ellos son la experiencia, los conocimientos y las redes que se generan (35%), las opiniones objetivas que reciben (21%), la planeación estratégica que esta modalidad de trabajo habilita (13%), el pensamiento creativo que propicia (13%), la contención de los especialistas (10%) y la confidencialidad y la empatía (8%).
Si bien el 73% reconoce sus dificultades para compartir la información sobre su empresa y el 49% presenta sólo aquella que considera indispensable, el 10% expone la totalidad de los datos y el 41%, todos aquellos que los miembros del equipo le solicitan.
¿Cuáles son las claves para el éxito de los directorios externos? De acuerdo con los miembros de ADIRAS, la definición de un partner viene dada por la confianza (48%), por la cualificación (23%), por las referencias (23%) y por la marca de la institución (2%), entre otros factores (4%).
Los directorios asociados establecidos en ADIRAS suelen reunir seis empresarios y un coach y se posicionan como una herramienta para discutir y plantear soluciones a los problemas de las compañías que los conforman.
Acerca de ADIRAS:
La Asociación de Directorios Asociados es una entidad civil sin fines de lucro constituida por empresarios – propietarios, líderes de pequeñas y medianas empresas (PYMES)-, participantes activos de GRUPOS DIRAS (Directorio Asociado).
La institución tiene el propósito de impulsar el nacimiento de nuevos GRUPOS DIRAS, en la medida en que entiende que son un ámbito adecuado y realista para el desarrollo profesional y humano de los empresarios y, en consecuencia, para contribuir con la sustentabilidad de las empresas.
Más información en www.adiras.org