En los primeros once meses del año, los sueldos retrocedieron en promedio más de 17 puntos porcentuales frente al alza del costo de vida.
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SUSCRIBITEEn los primeros once meses del año, los sueldos retrocedieron en promedio más de 17 puntos porcentuales frente al alza del costo de vida.
El rubro experimentó una suba del 26,6%, ante un incremento de precios del 43,9% en ese mismo lapso, de acuerdo al último reporte del INDEC.
Las remuneraciones aumentaron 2,9% en noviembre último respecto de octubre, y volvieron a quedar rezagadas respecto de la inflación, que en ese mes fue del 3,2%.
Para los empleados en blanco del sector privado, por un lado, el incremento salarial del último año fue en promedio de 29,2%, por lo que la pérdida respecto a la inflación fue menor, de 19,3%.
Los asalariados no registrados son los que se llevaron la peor parte. Su remuneración aumentó 25% en doce meses y su caída en términos reales, al comparar con la suba de precios, fue entonces mayor. La inflación superó a los ingresos de los empleados en negro en 23,5%.
Las estimaciones privadas prevén que en 2018 la pérdida del poder de compra de los sueldos sea la más pronunciada desde 2002, tras la salida de la crisis. En ese año el salario real retrocedió entre 20 y 25 puntos.
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Si hace un año un salario de $10.000 alcanzaba para comprar 1.000 kilos de pan (a $10 el kilo), doce meses después por efecto de la inflación y de los aumentos de sueldo, ese nuevo salario de $12.880 deberá comprar pan a $14,85.
En lugar de poder comprar 1.000 kilos de pan, con el nuevo nivel de remuneraciones y con la suba de precios que hubo en ese lapso de tiempo, ese asalariado tendrá capacidad para adquirir 867 kilos de pan, es decir un 13% menos.
La consultora Ecolatina estimó que este año, el consumo "volverá a colocarse en terreno negativo" con un retroceso del 1,4% respecto de los niveles de 2018. El año pasado, para colmo, también había sido de declive respecto a 2017.