La producción industrial registró una retracción en febrero estimada de alrededor del 3% en la comparación interanual y de 0,8% respecto a enero, ambos valores ajustados por estacionalidad.
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SUSCRIBITEEl sector sufre el imapcto de la debilidad del consumo interno, la caída de la demanda externa y el retroceso de sectores clave.
La producción industrial registró una retracción en febrero estimada de alrededor del 3% en la comparación interanual y de 0,8% respecto a enero, ambos valores ajustados por estacionalidad.
Así lo reflejó el último informe de la Unión Industrial Argentina (UIA).
El informe constató que la producción sigue sin mostrar signos claros de recuperación en términos mensuales y se mantiene en torno a un 10% por debajo de los niveles alcanzados en 2022 y 2023.
El saldo de los últimos 12 meses reflejó una baja promedio cercana al 9% frente a 2022, con sectores que acumulan caídas a doble dígito, como la producción automotriz, la industria textil y la de maquinaria.
La contracción registrada en febrero es la continuidad de una tendencia negativa que la industria arrastra desde el año pasado y que no logró revertirse en los primeros meses de 2026.
Según el relevamiento, la demanda de energía eléctrica por parte de los grandes usuarios industriales permaneció estable durante el segundo mes del año, impulsada por ramas vinculadas a la refinación de petróleo y la industria química, aunque con retrocesos en automotriz, madera, papel y construcción.
Puntualmente, los sectores vinculados a la construcción mostraron comportamientos dispares. Por un lado, los despachos de cemento descendieron 1,8%.
Por otro, el Índice Construya, uno de los principales indicadores privados de la construcción, registró un crecimiento del 15% respecto a enero.
Sin embargo, ambos indicadores mantienen la producción de insumos para la construcción cerca de un 20% por debajo de los valores de 2022.
La producción automotriz experimentó una baja mensual de 8,1%, afectada tanto por la debilidad de la demanda interna como externa.
De hecho, las exportaciones argentinas Brasil, el principal socio comercial del país, cayeron 2,6% durante febrero, arrastradas principalmente por un menor volumen exportado de automóviles.
Los autos y autopartes son el principal rubro del comercio bilateral: entre el 40% y el 50% de lo que Argentina exporta a ese mercado corresponde a vehículos y autopartes. Además, sigue siendo el principal destino de los autos que se producen en el país.
En el caso de las bebidas, el sector sufrió un retroceso de 5,2% y la metalmecánica cayó 1,9%. El acero disminuyó 11% y el aluminio 1,6 por ciento.
Entre los datos positivos, el patentamiento de maquinaria industrial subió 4,2%, mientras que las liquidaciones de divisas agroindustriales aumentaron 2,4% durante el primer bimestre gracias al desempeño de la cosecha.
Sin embargo, febrero mostró una caída superior a US$ 500 millones por la menor cantidad de días hábiles, paros en el sector y el adelanto de exportaciones que se había producido tras la eliminación de las retenciones entre septiembre y octubre del año pasado.
El informe también analizó los datos correspondientes a enero de 2026.
Allí, las ramas manufactureras ligadas a bienes durables y semidurables fueron las que más incidieron en la caída del nivel general industrial.
En ese mes, la actividad cayó 3,2% interanual, aunque mostró una mejora de 3,1% frente a diciembre.
Estas cifras reflejan la debilidad tanto del mercado interno como de la demanda externa. La producción de insumos industriales también contribuyó a la tendencia contractiva, con una caída interanual de 3,2 por ciento.
Al mismo tiempo, las prendas de vestir, cuero y calzado descendieron 20,6% interanual, uno de los desempeños más débiles del sector manufacturero durante 2025.
El sector de sustancias y productos químicos aumentó 7,2% por el buen desempeño de los agroquímicos, mientras que los productos minerales no metálicos subieron 4,3%, aunque desde una base comparativa baja.
La refinación de petróleo también registró una mejora de 2,2%, sostenida por Vaca Muerta.
Por otra parte, la industria de bienes de consumo masivo mostró una leve mejora en enero, con una suba de 1,7% interanual, impulsada principalmente por productos alimenticios y farmacéuticos.
Los insumos para la construcción subieron 4,8%, aunque su nivel de producción permanece 16% por debajo del promedio histórico y cerca de un 30% más bajo que en 2022 y 2023.
