Por Jacqueline Jones. Los productos personalizados marcan tendencia, desde zapatos y carteras hasta chocolates.
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SUSCRIBITEPor Jacqueline Jones. Los productos personalizados marcan tendencia, desde zapatos y carteras hasta chocolates.
El mundo está cambiando y las formas de consumo también. Lejos quedaron las estandarizaciones, ahora la búsqueda está en diferenciarse. Para satisfacer esta demanda, cada vez más marcas ofrecen productos únicos. ¿De qué manera? A través de la personalización.
Sin llegar a ser productos hechos a medida, pueden modificarse a pedido. El cliente elige colores, formas, sabores y el producto se elabora bajo esas premisas.
Los consumidores buscan cada vez más que sus consumos y marcas elegidas reflejen su individualidad y también su creatividad. Estamos en una etapa de ‘consumo expresivo’, es decir, que cada elección colabore en expresar la identidad de quien hace esas elecciones.
Basado en estas consignas, de que ‘el consumo es una forma de filiación y diferenciación’, se expresa con esta tendencia: ‘decir quién soy y quien no quiero ser’, tratando así, de expresar una forma de empoderamiento individual que coopera entre otras, en la construcción de la propia identidad, afirmándola y definiéndola.
La posibilidad de comprar algo realizado al gusto del cliente ya es moda en el mundo.
Un ejemplo de ello se puede ver en Londres, donde una famosa marca global de ositos de juguete, BAB, propone a los niños participar en todo el proceso de creación.
Ellos eligen las telas con la forma de osito, la combinación de colores lisos o con tramas; en otro módulo le aplican el relleno, los niños se divierten agarrando una espuma blanca que colocan dentro del saco del futuro cuerpito del osito.
Inmediatamente después eligen un disquito que contiene diferentes mensajes, el cual se coloca en el juguete, y al presionarlo los niños escuchan una dulce voz. Luego pasan a la elección de ojos, todos en diferentes colores. Una vez elegido todo, un asistente les ayuda a colocarlos.
Hasta esa etapa todos tienen el mismo precio final, pero luego si quieren pasar al área de elección de ropa, y de diferentes accesorios, empiezan a variar los precios según lo seleccionado.
Esta propuesta/idea es conocida como Buid-A-Bear Wordshop y tiene un gran éxito entre los grandes y chicos. El procedimiento se lleva a cabo en distintas etapas, con la compañía de asistentes que te guían en cada etapa del procedimiento.
El panorama local también ofrece varias opciones en los más variados y diversos rubros.
Como por ejemplo la marca legendaria, Levis, que también se sumó a esta tendencia.
Mediante un camión que supo mezclar una estética entre retro y moderna, un grupo de diseñadores supo brindar un servicio gratuito de customización en los primeros recitales de rock de la ciudad de Buenos Aires.
Luego, aplicaron esta modalidad en el local que la firma tiene en el barrio de Palermo, donde ahí si instalaron lo que llamaron Tailor Shop; allí los fans de la marca pueden soltar su creatividad junto a los expertos en intervención de prendas, que ayudan al cliente a elegir que tipo de modificación hacer, desde confeccionar el ruedo del jean, hasta rockearlo con roturas, parches y tachas para darles un aspecto diferente.
El servicio es cada vez más requerido, no solo para las prendas que se acaban de comprar, sino que también llegan clientes con ropa muy significativa para ellos que buscan revalorizar a través de la intervención.
Se pueden pedir desde alteraciones de medidas o cortes, hasta apliques de tachas, parches, cueros, decoloraciones, detalles de costura, flecos, entre otras muchísimas opciones; los dobladillos son sin cargo, pero las demás modificaciones se presupuestan según la complejidad del pedido.
Otra tendencia que hace foco en el consumo expresivo es la de utilizar los recursos que entrega del mundo digital, tal como es el caso de los chocolates Milka.
A través de “decilo con milka”, el novedoso sistema adoptado por la empresa recientemente, se puede obsequiar un chocolate con una frase especial.
El mismo consiste en bajar la app y escanear desde el móvil el packaging elegido con frases como: feliz día, sos lo más…, entre otras; que se complementa al escribir un mensaje único, que la persona lee al escanear el pack cuando se hace el regalo.
Lic.Jacqueline Jones
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