La Casa Rosada decidió eliminar los denominados "turísticos" que estuvieron vigentes hasta el año pasado.
La medida se adoptó a través de un decreto de necesidad y urgencia publicado en el Boletín Oficial, tras quedar afuera del debate parlamentario en el 2016.
Así, a partir de ahora, "los feriados nacionales cuyas fechas coincidan con los días martes y miércoles serán trasladados al día lunes anterior" y "los que coincidan con los días jueves y viernes serán trasladados al día lunes siguiente".
Se exceptúan de ese régimen, por lo que quedan fijos "los feriados nacionales correspondientes al 1° de Enero, Lunes y Martes de Carnaval, Viernes Santo, 1° de Mayo, 25 de Mayo, 9 de Julio, 8 de Diciembre y 25 de Diciembre".
En la norma se aclaró que "los días lunes que resulten feriados por aplicación del artículo precedente, gozarán en el aspecto remunerativo de los mismos derechos que establece la legislación actual respecto de los feriados nacionales".
De esta forma, dejan de tener vigencia los feriados turísticos fijados por decreto en 2010.
En ese año se dispuso que "los feriados del 17 de Agosto, 12 de Octubre y 20 de Noviembre se cumplan siempre en días lunes, independientemente del día en el que efectivamente tengan lugar"
A través de esta decisión se sumaron dos feriados feriados con fines turísticos por año, "en coincidencia con los días lunes anteriores o viernes posteriores a un feriado nacional con fecha en un día martes o jueves, respectivamente", según el mencionado decreto.
Para la administración macrista, el establecimiento de dos feriados con fines turísticos por año "tuvo en miras disminuir los efectos negativos de la estacionalidad del sector turístico y contribuir al desarrollo de las economías regionales, pero generó dificultades para el cumplimiento de los días dispuestos para el Ciclo Lectivo y afectó la competitividad del sector productivo".
"Resulta necesario reformular el actual régimen, eliminando los feriados con fines turísticos y trasladando todos los feriados nacionales cuyas fechas coincidan con los días martes y miércoles al día lunes anterior, y los que coincidan con días jueves y viernes al día lunes siguiente, exceptuando necesariamente algunos feriados que por su significado histórico, o por tratarse de fechas religiosas o internacionalmente reconocidas, resulta inconveniente trasladar", resaltó el decreto.
Para el Gobierno, "al trasladarse una mayor cantidad de feriados nacionales" se genera "un balance entre el desarrollo de la actividad turística y el fomento de otras actividades productivas, encontrando un punto medio que beneficia a todos los sectores".
Con el régimen modificado, "se garantizan las condiciones para cumplir con la meta" de ciento ochenta días de clase, precisó la Casa Rosada.
El decreto de necesidad y urgencia lleva la firma del presidente Mauricio Macri, del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y de todos los ministros.