Los dueños de estaciones de servicio se declararon en estado de alerta por las consecuencias que traería una posible suba de precios en el rubro, en un contexto de caída en el consumo de las naftas.
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SUSCRIBITELos dueños de estaciones de servicio se declararon en estado de alerta por las consecuencias que traería una posible suba de precios en el rubro, en un contexto de caída en el consumo de las naftas.
La retracción del consumo en los surtidores fue confirmada por estadísticas del Ministerio de Energía.
Mientras el Gobierno y las petroleras analizan una futura suba del precio de los combustibles, la cartera que conduce Juan Aranguren dio a conocer un informe sobre el comportamiento del mercado de los hidrocarburos que confirma una considerable reducción del consumo en las estaciones de servicio.
Al respecto, el presidente de la Federación de Entidades de Combustibles (FEC), Juan Carlos Basílico, manifestó que un alza de precios en el sector tendrá un "efecto inmediato" que significará "una nueva caída en el volumen de ventas, que ya sufrió bajas importantes durante este año".
Explicó que "el aumento acumulado de los precios de venta al público hasta el 30 de septiembre fue de un 31 por ciento, lo que hizo desmoronar las ventas desde los 1.439.761.614 litros comercializados en diciembre de 2015, hasta los 1.377.627.660 de agosto de 2016".
El directivo afirmó que "un nuevo aumento, indudablemente retraerá los volúmenes vendidos y afectará gravemente la rentabilidad de las estaciones -en su gran mayoría, PYMES-, poniéndolas en riesgo económico y financiero".
En otro orden, Basílico comentó que la entidad que preside "se solidariza con las localidades bonaerenses de General Villegas, América, General Viamonte y Trenque Lauquen por las inundaciones que están sufriendo".