La recolección de ese grano en el sur y oeste de Buenos Aires y Norte de La Pampa sufrió los efectos negativos de las últimas precipitaciones, que retrasaron el avance de las cosechadoras sobre los lotes.
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SUSCRIBITELa recolección de ese grano en el sur y oeste de Buenos Aires y Norte de La Pampa sufrió los efectos negativos de las últimas precipitaciones, que retrasaron el avance de las cosechadoras sobre los lotes.
"Esto produce un retraso en comparación a la campaña previa, siendo el progreso de cosecha 2015-2016 a la fecha de 44,6 %", precisaron los especialistas del Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
A poco tiempo de finalizar la campaña 2015-2016, la cosecha de soja se vio interrumpida nuevamente por la misma variable climática, graficó el informe de la plaza porteña.
"La falta de piso y los excesos de humedad en los cuadros demorarían el cierre del ciclo. En consecuencia, si las condiciones climáticas no mejoran, se podrían registrar pérdidas de calidad y rendimiento en el Sudeste de Buenos Aires", destacaron los analistas de mercado sobre la soja.
Por otra parte, la siembra de trigo y cebada también se interrumpió por las precipitaciones que elevaron el riesgo de recortes en el área de estimada de implantación para la campaña 2016-2017.
El el primero de los casos, se logra un avance lento a nivel nacional -en el sur de Santa Fe, norte de Buenos Aires y Sudeste de Entre Ríos-, debido al mal clima peligrarían las 250.000 hectáreas que restan implantar.
Por otra parte, "el estado de los caminos complica el acceso a los lotes que ya están en emergencia para realizar controles de posibles enfermedades del cultivo", manifestaron.
En cuanto a la cebada, las principales demoras se encuentran en el Sudeste y Suroeste de Buenos Aires y Sur de La Pampa (y varían entre -20 y -30 % en comparación a la campaña 2015-2016), donde aún restan implantar más de 520.000 hectáreas.
