El Gobierno nacional pidió a la Organización de Estados Americanos que organice una "sesión extraordinaria" el miércoles con el objetivo de "tratar la situación" social y política que vive la nación caribeña.
Para continuar, suscribite a Somos Pymes. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEEl Gobierno nacional pidió a la Organización de Estados Americanos que organice una "sesión extraordinaria" el miércoles con el objetivo de "tratar la situación" social y política que vive la nación caribeña.
A través de un documento presentado ante la Organización de Estados Americanos (OEA), la Casa Rosada llamó a un encuentro del Consejo Permanente del organismo.
En la exposición del miércoles, se buscaría analizar los pasos a seguir como organismo para otorgar soluciones al conflicto generado entre el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, en un país sumido en una crisis de representación política con graves problemas económicos.
Además de "tratar la situación" venezolana, la reunión extraordinaria solicitada por el Gobierno tendrá también la intención de consensuar una declaración conjunta por parte de los estados miembro respecto a la nación sudamericana.
Actualmente, Argentina está a cargo de la Presidencia Pro Tempore del Consejo Permanente del organismo continental.
Por su parte, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, prepara un informe sobre la situación política y social en Venezuela y se espera que allí indique si se le aplica la Carta Democrática, lo que podría llevar a su suspensión como integrante de la organización.
"Vamos a presentar el informe con una nota en la cual vamos a hacer referencia directa al artículo 20 de la Carta, pero si usted lee el artículo el tema a partir de ese momento pasa a consideración del Consejo Permanente", había afirmado la semana pasada el excanciller uruguayo.
De invocarse la Carta Democrática, se abre paso a posibles gestiones diplomáticas de la OEA en Venezuela hasta la eventual suspensión del país como miembro del organismo, para lo cual es necesario el voto de dos tercios de los cancilleres.
El antecedente más inmediato data de 2009, cuando la OEA condenó el golpe de Estado de Honduras.