El Banco Central Europeo anunció el miércoles que dejará de fabricar los papeles con mayor valoración del Viejo continente, ante el peligro de que se "faciliten las actividades ilícitas".
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SUSCRIBITEEl Banco Central Europeo anunció el miércoles que dejará de fabricar los papeles con mayor valoración del Viejo continente, ante el peligro de que se "faciliten las actividades ilícitas".
Los funcionarios de la eurozona detectaron que este tipo de billetes son utilizados usualmente en maniobras de lavado de activos en efectivo, ya que ninguna otra denominación de relevancia en el mundo alcanza este valor, sean dólares, libras esterlinas o yuanes.
La entidad "ha decidido detener de forma permanente la producción de billetes de 500 euros y excluirlos de las series en Europa, tomando en cuenta la preocupación de que estos billetes faciliten las actividades ilícitas", se anunció mediante un comunicado.
El BCE precisó que los billetes que estén en circulación "seguirán siendo legales y por consecuencia podrán seguir utilizándose como medio de pago", y podrán ser cambiados en los bancos centrales de la eurozona sin límite de tiempo.
Conocidos popularmente como los "Bin Laden" ("porque todo el mundo habla de ellos pero casi nadie los ha visto") los billetes de 500 euros (un valor de 570 dólares en el mercado de cambio actual) representan únicamente el 3% del circulante disponible en Europa, pero el 28% del flujo total de la divisa.
"El billete de 500 euros se usa más para disimular que para comprar" porque se pueden transportar enormes sumas de manera discreta, afirmó en febrero el ministro de Finanzas francés, Michel Sapin.
Con este tipo de medidas, la Unión Europea (UE) busca bloquear los caminos de financiación del terrorismo a nivel internacional.
La creación del billete de 500 euros se decidió por voluntad de varios países, entre ellos Alemania, que tiene una tradición de pagos en efectivo y solía utilizar un billete de 1.000 marcos (una suma equivalente) que desapareció cuando empezó a circular la moneda única, el 1º de enero de 2002.