Durante lo que va del año, la oleaginosa recibió una carga acuosa similar a la del ciclo anterior, pero con un muy fuerte calor, de acuerdo a un informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
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SUSCRIBITEDurante lo que va del año, la oleaginosa recibió una carga acuosa similar a la del ciclo anterior, pero con un muy fuerte calor, de acuerdo a un informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Desde principios de octubre, el registro promedio de las 36 estaciones de la Bolsa, ubicadas en el área, muestra un volumen de agua de 790 mm sobre la región núcleo, detalló el estudio sectorial.
"Teniendo en cuenta que las necesidades de agua en el ciclo de soja son de 450 a 650 mm, se puede decir que le sobró, pero analizando con más detenimiento, hubo mucha agua en momentos perjudiciales para el cultivo, como en la implantación", expresaron los analistas de GEA.
El informe remarcó que el vital líquido "escaseó en momentos claves del verano, cuando las temperaturas, sobrepasaron por lejos los límites óptimos del cultivo (25 y 30ºC)".
"Durante enero y febrero, la cantidad de horas que las temperaturas estuvieron por encima del umbral de los 30ºC resultaron en un 54% superior respecto al 2015", añadió GEA.
Los especialistas afirmaron que "hubo localidades que se destacan, como Noetinger, Pozo del Molle y Colonia Almada, donde la cantidad de horas con temperaturas mayores a 30ºC, llegaron a 465 sobre un total de 1440 horas".
También se produjo "un cambio rotundo en las temperaturas mínimas. El régimen térmico de este año mostró diferencias contundentes y afectó a los cultivos. En la comparación, en enero y febrero del 2015, los mínimos estuvieron en 115 horas mientras que este año, la base arranca en 220 horas".
Los especialistas de la Bolsa detallaron que pasarán "unos cuantos años antes de que el año 2015 pierda su título del "más llovedor" por los 850 mm que dejó en los seis meses de crecimiento de la oleaginosa. Así y todo, este año lo siguió muy de cerca".
"En todo el ciclo la soja recibió apenas 60 mm menos que en la campaña pasada. En seis meses, las zonas de Godeken o Clason (Santa Fe) alcanzaron casi los 1.000 mm, que son las lluvias normales de un año. Le sigue Guatimozin (Córdoba), donde el acumulado es de 970 mm", precisaron.
Añadieron que "esto dejó severos daños en extensas áreas. Las lluvias superaron máximos históricos mensuales, o estuvieron muy cerca de los mismos".
De cara al futuro, se pronostica un invierno húmedo, con ingresos de aire frío que se retrasarían o serían más moderados que los esperados.
Durante las últimas dos semanas, se vio un freno en el masivo ingreso de agua que mejoró la transitabilidad de los caminos, lo que permite sacar la cosecha gruesa delos campos.
"De todas maneras, la situación hídrica de la zona sigue siendo muy sensible, con suelos saturados por doquier. Aún siguen habiendo rutas y caminos cortados y zonas con numerosas lagunas", indicaron los técnicos de la BCR.
Más detalles: http://goo.gl/tccNP4
